Antropología política y económica
El precio de imaginar un futuro
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Madrid, París y Delhi ante la desigualdad, dieciocho años después de la crisis de 2008

«On n’a même pas le minimum. Je ne sais pas comment les gens veulent qu’on réussisse» («No tenemos ni siquiera lo mínimo. No sé cómo pretenden que salgamos adelante»), recogió Le HuffPost durante el bloqueo del instituto Paul-Éluard de Saint-Denis, al norte de París. «Somos estudiantes. Estamos en paro. Somos “cucarachas”, y volveremos», dijo Shranaya, de la Students’ Federation of India, el día en que la policía cerró el centro de Delhi. En Madrid, el Sindicato de Inquilinas describió la muerte de Maricarmen Abascal, desahuciada a los 87 años, como «una situación absolutamente evitable tras un proceso torturante». Son tres frases dichas en tres lenguas, en tres conflictos que no se coordinan entre sí. Las tres hablan de instituciones que ya no garantizan el mínimo que prometían y de personas que dejan de aceptar la espera como destino.
Esta nota sostiene que la crisis de 2008 no es la causa de esas protestas, pero sí el momento en que la frontera de la desigualdad empezó a desplazarse. Solemos discutir la desigualdad en términos de salarios. Desde 2008, y con especial claridad en España, conviene medirla también en propiedad y en edad, es decir, en quién tiene un techo, en quién lo heredará y en quién llega tarde a todo. Sobre esa frontera cayeron después la austeridad, la pandemia, la inflación de 2022 y la automatización del empleo de entrada. En Francia, la redistribución amortiguó el golpe sobre la renta, pero no impidió que la escuela pública se viviera como desigual de un barrio a otro. En Delhi la historia es distinta, aunque la pregunta se parece, porque se trata de saber quién puede permitirse estudiar, esperar y aspirar.
Tres ciudades, tres conflictos
En Madrid, una acampada por el derecho a la vivienda ha convertido la Puerta del Sol en una ciudad provisional desde el 26 de septiembre. Maricarmen Abascal había vivido unas siete décadas en el mismo piso de alquiler y murió el 7 de octubre, después del desahucio. Al día siguiente, unas 20.000 personas, según las cifras provisionales de la Delegación del Gobierno recogidas por EFE, marcharon en su memoria. El conflicto alcanzó la política estatal. El 2 de octubre, el Congreso rechazó dos decretos de vivienda del Gobierno, uno de ellos con la prohibición de desahuciar a personas vulnerables, y el 5 de octubre se convocaron elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre. El 7 de octubre, sindicatos de clase y organizaciones por el derecho a la vivienda anunciaron una huelga general para el 11 de noviembre. La protesta residencial amplía así su repertorio hacia el trabajo y plantea públicamente cómo el alquiler condiciona el valor efectivo de los salarios. La inseguridad residencial no pertenece solo a la juventud. Atraviesa generaciones, aunque sus mecanismos no sean idénticos para todas ellas.
En Francia, el movimiento comenzó a mediados de septiembre en institutos de Seine-Saint-Denis y se extendió a otras regiones. Su lema, être traité comme dans le 16e, condensa el agravio territorial, porque reclama un trato como el que recibe el distrito 16, uno de los más acomodados de París. El 6 de octubre, el Ministerio del Interior contabilizó 266.000 manifestantes en toda Francia y 56.000 en París, según AP y Le Monde, mientras las organizaciones convocantes hablaron de unas 450.000 personas. Se reclaman profesorado, edificios dignos y el fin de la selección mediante Parcoursup. La respuesta policial amplió la controversia. Según cifras policiales citadas por CBS News, hasta el 6 de octubre se habían producido más de 5.000 detenciones, más de 4.000 de ellas de adolescentes, y en Lens un chico de 15 años perdió una mano por el impacto de una granada policial. El 7 de octubre, el Gobierno suspendió temporalmente el uso de granadas aturdidoras, y el ministro de Educación anunció 3.000 profesores sustitutos. Para este martes 13 de octubre hay convocada una nueva jornada. El conflicto se sitúa en una institución central para la promesa republicana de movilidad social.
En Delhi, el Cockroach Janta Party (CJP) pasó de denunciar irregularidades en los exámenes y dificultades de acceso al empleo a cuestionar la revisión de los censos electorales y reclamar la dimisión del responsable de la Comisión Electoral. Según informaciones publicadas en septiembre, dos de los tres comisionados electorales habrían objetado por escrito en al menos 14 ocasiones decisiones sobre esa revisión, que habría eliminado unos 130 millones de nombres en el conjunto del país. La Comisión sostiene que sus decisiones fueron unánimes y rechaza las acusaciones de manipulación partidista. Reuters informó de unas 2.000 detenciones el 10 de octubre, y otras coberturas dieron cifras distintas. El 11 de octubre, tres dirigentes del CJP quedaron en libertad con la condición de no alterar el orden público durante un año. En juego están ahora las garantías de participación política, y conviene distinguir las denuncias del movimiento de los hechos confirmados y de las explicaciones de las instituciones.
No hemos encontrado vínculos organizativos entre los tres movimientos. Lo que comparten son condiciones y preguntas.
Renta, patrimonio y edad
La investigación económica invita a no convertir 2008 en una explicación universal. Manuel Funke, Moritz Schularick y Christoph Trebesch analizaron más de ochocientas elecciones en veinte economías avanzadas entre 1870 y 2014. Tras una crisis financiera aumentan el voto a la extrema derecha, la fragmentación parlamentaria y las protestas, pero la mayoría de esos efectos remite en torno a una década. La excepción es la fragmentación, que persiste. Dieciocho años después, 2008 no actúa como causa directa, sino como el inicio de un ciclo que otras sacudidas han ido recargando.
Donde su huella es más nítida es en la propiedad. En España, según la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España, el 10 % de hogares con más patrimonio concentraba en torno al 44 % de la riqueza neta en 2008 y alrededor del 53 % en 2022. En ese mismo periodo, la edad se convirtió en frontera. La proporción de hogares encabezados por menores de 35 años que poseían su vivienda cayó del 69,3 % en 2011 al 31,8 % en 2022. Un estudio elaborado para el Instituto Santalucía con los mismos microdatos estima que el peso de las personas menores de 35 años en la riqueza neta total pasó del 8,2 % en 2002 al 2,1 % en 2022. La crisis destruyó primero el patrimonio de muchos hogares jóvenes y de clase media, y la recuperación posterior de los precios benefició sobre todo a quienes ya eran propietarios.
Francia ofrece un contraste útil. Según el INSEE, la desigualdad de nivel de vida volvió desde 2014 a valores próximos a los de 2008, en buena medida gracias a la redistribución, ya que impuestos y prestaciones reducían el índice de Gini de 0,374 a 0,289 en 2017. Que la desigualdad agregada de renta esté contenida no impide que la escuela se viva como desigual de un barrio a otro. Es precisamente lo que denuncian quienes piden ser tratados «como en el 16».
En India, el World Inequality Lab estima que en 2022–2023 el 1 % más rico recibía el 22,6 % de la renta nacional, el nivel más alto desde 1922, y poseía el 40,1 % de la riqueza. Las encuestas de consumo ofrecen una imagen más moderada y el debate metodológico sigue abierto, pero esa concentración en la cúspide convive con una transición especialmente difícil entre los estudios y el empleo.
Tres cohortes de 25 años
Para comprender estas diferencias podemos comparar a tres personas que cumplen 25 años en 2008, 2020 y 2026. Son tres cohortes, no una misma biografía seguida durante dieciocho años. Quienes cumplen 25 años en 2026 tenían unos siete cuando comenzó la Gran Recesión y atravesaron la pandemia en plena formación. Sus expectativas se construyeron en un entorno distinto del que conocieron quienes tenían esa edad en 2008.
La comparación exige distinguir el salario nominal, el salario real corregido por los precios, la paridad de poder adquisitivo que permite comparar monedas y el coste residencial, que condiciona de forma muy desigual la emancipación dentro de cada ciudad. Son dimensiones relacionadas, pero no intercambiables. Intervienen además el patrimonio familiar, el acceso a financiación y la posibilidad de desplazarse entre barrios.
Cincuenta metros cuadrados
Una vivienda de 50 metros cuadrados ofrece una referencia intuitiva para aproximar la autonomía residencial, aunque la misma superficie no garantiza comparar objetos equivalentes.
En Madrid, multiplicar por 50 el precio medio anunciado en Idealista para el municipio da una compra indicativa de unos 202.000 euros en diciembre de 2008, 184.850 en diciembre de 2020 y 322.900 en septiembre de 2026. El alquiler mensual equivalente pasa de unos 750 a 740 y a 1.170 euros. En París, las estadísticas notariales dibujan otra trayectoria. Según ellas, la misma superficie equivaldría a unos 322.500 euros a finales de 2008, 539.000 a finales de 2020 y 477.500 en julio de 2026. Madrid cayó tras 2008 y se disparó después de 2020, mientras que París subió hasta 2020 y luego retrocedió. Las cifras madrileñas son precios de oferta y las parisinas, de transacciones, por lo que indican trayectorias más que niveles comparables.
| Compra indicativa de 50 m² | 2008 | 2020 | 2026 |
|---|---|---|---|
| Madrid, precio municipal anunciado | 202.000 € | 184.850 € | 322.900 € * |
| París, apartamentos antiguos vendidos | 322.500 € | 539.000 € | 477.500 € |
En Madrid, precios de oferta de diciembre de 2008 y 2020 y de septiembre de 2026. En París, precios de transacción de finales de 2008 y 2020 y de julio de 2026. * El dato madrileño de 2026 está afectado por el cambio metodológico que Idealista aplica desde julio de ese año y no es directamente comparable con los anteriores.
Delhi queda fuera de la tabla porque no existe una serie histórica que mantenga constantes superficie, tipología y condiciones del inmueble. Los builder floors, plantas independientes en edificios bajos, conviven en las colonias de clase media con apartamentos y otras tipologías, y Delhi ciudad, Noida y Gurugram no son mercados intercambiables. El coste de residir tampoco se agota en el precio. Cuentan el tiempo de trayecto, el transporte disponible, la calidad de los servicios públicos y lo que cuesta refrigerar una casa. Dos hogares con rentas parecidas pueden tener autonomías muy distintas según dónde vivan.
La vivienda estudiantil muestra esa desigualdad con crudeza. El 6 de septiembre, el derrumbe de una pensión privada de cinco plantas en Satya Niketan, junto al campus de la Universidad de Delhi, causó la muerte de siete personas, en su mayoría estudiantes. Una economista de esa universidad recordó en Times Higher Education que la institución reúne a unas 350.000 personas matriculadas y dispone de alrededor de 9.000 plazas de residencia. Según el mismo reportaje, una cama en ese tipo de pensiones cuesta entre 12.000 y 15.000 rupias al mes. El CJP incorporó el derrumbe a sus reivindicaciones. En Delhi, como en Madrid, preguntar por la vivienda es preguntar por quién puede permitirse estudiar y esperar.
Trabajo, salarios y espera
Según el INE, en 2023 la población asalariada española menor de 25 años percibía una media de 1.387,40 euros brutos al mes. En Île-de-France, según el INSEE, el personal menor de 25 años del sector privado ganaba ese año una media de 1.550 euros netos mensuales en equivalente a jornada completa, frente a 1.820 euros en el conjunto de Francia. Son conceptos distintos, porque comparan salarios brutos con netos, salario efectivo con jornada completa equivalente y España con una región francesa. Ninguno representa exactamente a quien tiene 25 años, de modo que no permiten calcular una tasa de esfuerzo comparable entre Madrid y París.
En India, el Periodic Labour Force Survey de 2025 registró, para el conjunto del país, ingresos mensuales medios de 24.217 rupias entre hombres y 18.353 entre mujeres con empleo asalariado regular, una brecha de género evidente en un tipo de empleo que no siempre implica un contrato protegido. El informe State of Working India 2026, de la Universidad Azim Premji, estima a partir de datos de 2023–2024 un desempleo de aproximadamente 39,3 % entre las personas tituladas menores de 25 años y del 20,0 % entre las de 25 a 29, también para el conjunto de India. Esa tasa no explica por sí sola ninguna protesta concreta, pero describe el horizonte en que se forman las reivindicaciones.
A ese horizonte se suma ahora la automatización. Según datos de la consultora Xpheno recogidos por Outlook Business en junio, las ofertas tecnológicas para perfiles con hasta dos años de experiencia cayeron un 44 % en un año, y la plantilla de TCS, una de las mayores empresas de servicios informáticos del país, se redujo en 23.460 personas en el ejercicio 2026. Un analista citado en ese artículo resumía que las herramientas de automatización «reducen la necesidad de jóvenes titulados», aunque el propio reportaje atribuye la caída a varias causas y no solo a la inteligencia artificial. El primer empleo en el sector tecnológico, una de las puertas de entrada de la juventud titulada india a la clase media en las últimas décadas, se estrecha cuando más personas llegan a ella.
La distinción patrimonial vuelve a pesar aquí. Una vivienda heredada, la ayuda para una entrada hipotecaria o una habitación disponible en casa de la familia alteran la situación de personas con salarios similares. La desigualdad se expresa en la remuneración del trabajo, pero también en los activos, las garantías y las redes de apoyo acumuladas a lo largo de generaciones.
Qué ha ocurrido con el valor del dinero desde 2008
Medido con el índice armonizado de precios de consumo de Eurostat, y tomando agosto de 2008 como 100, los precios alcanzaron 111,0 en España y 114,0 en Francia en agosto de 2020, y 142,7 y 139,0 en agosto de 2026. Son índices nacionales, construidos con la misma metodología en ambos países, que no sustituyen una cesta específica de Madrid o de París.
| Índice armonizado de precios, agosto de cada año | 2008 | 2020 | 2026 | Alza acumulada 2008–2026 |
|---|---|---|---|---|
| España | 100,0 | 111,0 | 142,7 | +42,7 % |
| Francia | 100,0 | 114,0 | 139,0 | +39,0 % |
Una cantidad de dinero que no hubiera aumentado desde agosto de 2008 conservaría hoy aproximadamente el 70,1 % de su capacidad de compra en España y el 71,9 % en Francia. Eso no significa que los salarios reales hayan caído en esa proporción, porque medirlo exige series salariales homogéneas por edad, jornada y composición del empleo. Tampoco la inflación general reproduce el coste de emanciparse. La compra de vivienda no forma parte del índice de consumo, y alquiler, energía, transporte o alimentos pesan de manera muy distinta según la renta de cada hogar. Una cesta nacional puede describir bien el aumento de precios y quedarse corta para explicar la presión de quien busca su primer alquiler en una capital. Las paridades de poder adquisitivo, por su parte, comparan monedas y no generaciones, y en Delhi faltan todavía series de precios e ingresos comparables para estimar con rigor una pérdida real.
El calor y el coste de habitar
Según AEMET, el verano de 2026 fue el más cálido de la serie española iniciada en 1961, con una media de 24,5 °C en la España peninsular, 2,4 °C por encima de la referencia 1991–2020, y 61 días en situación de ola de calor en la Península y Baleares.
Las estaciones urbanas permiten acercarse a cada ciudad. En Madrid-Retiro, la media de junio, julio y agosto fue de unos 24,0 °C en 2008, según los registros del antiguo Instituto Nacional de Meteorología, y de unos 27,6 °C en 2026, según AEMET, lo que supone alrededor de 3,6 °C más en el mismo trimestre. Ese verano, el Retiro registró 64 noches tropicales, con mínimas de 20 °C o más, y 4 noches tórridas, por encima de 25 °C. En Paris-Montsouris, la media anual fue de 12,4 °C en 2008, 14,3 °C en 2020 y 13,8 °C en 2025, frente a una normal de 12,8 °C según Météo-France. Un solo año puede ser más cálido o más fresco por razones circunstanciales, y 2008 fue templado en ambas ciudades, así que estas cifras señalan una dirección y no una tendencia calculada.
Delhi obliga a cambiar de indicador. En Safdarjung, la media anual apenas varió, con unos 25,1 °C en 2008, 24,9 °C en 2020 y 25,2 °C en 2025. Un estudio del Centre for Science and Environment encontró, sin embargo, que en el núcleo urbano el enfriamiento nocturno se redujo alrededor de un 9 % entre 2001–2010 y 2014–2023, mientras aumentaba la humedad. En Delhi, el calor que agota no es tanto el de la media anual como el de las noches que no refrescan y el de las semanas previas al monzón.
La protección frente al calor depende de infraestructuras, empleo y recursos domésticos. En París, el deterioro de los edificios escolares interviene directamente en las condiciones de aprendizaje. En Madrid, una vivienda bajo cubierta o mal aislada eleva el coste de mantenerse a salvo. En Delhi, el trabajo al aire libre y los trayectos largos exponen a unas personas mucho más que a otras. Son mecanismos de vulnerabilidad, no una explicación automática de las protestas.
Plataformas, visibilidad y apagones
En Cuando las cucarachas responden propusimos tres operaciones. El derecho cualifica, los movimientos reclasifican palabras y las plataformas distribuyen atención. El otoño de 2026 añade una cuarta, porque el Estado también puede retirar la atención.
El CJP nació en Instagram. Su mascota es una cucaracha generada con inteligencia artificial, como sus vídeos de campaña, y según el boletín Garbage Day la cuenta sumó unos 22 millones de seguidores en las dos últimas semanas de mayo y superó en cuatro días a la cuenta oficial del BJP. Su cuenta de X fue bloqueada en India hasta que el Tribunal Superior de Delhi ordenó restaurarla. El 10 de octubre, mientras la policía cerraba el centro de la ciudad, se suspendió el internet móvil en el distrito central, según Al Jazeera. No es un hecho aislado. Access Now contabilizó 65 cortes de internet en India en 2025, de al menos 313 registrados en 52 países. Cuando la protesta se organiza en las plataformas, desconectar la red es también una forma de gobernarla.
En Madrid, el episodio digital más visible fue una imagen manipulada. A una fotografía real de una calle madrileña se le añadieron digitalmente cientos de personas, y se difundió como una multitud en apoyo a Maricarmen. Según Mala Espina Check, superó las 453.000 visualizaciones en X. No consta que se hiciera con inteligencia artificial, pero muestra cómo una causa legítima puede volverse vulnerable cuando su imagen se fabrica. En Francia, los bloqueos tienen banda sonora en TikTok con «No Title», del productor Nodey, que parte de los usuarios llama «el himno de la generación Z», y el propio Gobierno abrió una plataforma en línea para recoger las demandas del alumnado.
James C. Scott describió las transcripciones ocultas, el rumor y la burla que circulan lejos del poder. En 2026 casi no tienen tiempo de permanecer ocultas, y la sátira del CJP se convirtió en discurso público en cuestión de días. Manuel Castells llamó redes de indignación y esperanza a los movimientos que, como el 15-M en la misma Puerta del Sol, se organizaron entre la red y la plaza. Quince años después, la plaza vuelve a ocuparse, pero las infraestructuras de visibilidad tienen otros dueños y otros interruptores. No disponemos de los datos internos de las plataformas para afirmar que sus algoritmos causaran la expansión de ningún movimiento. Sí sabemos quién puede conectar, quién puede desconectar y quién fabrica la imagen que circula.
Cuando las clasificaciones dejan de funcionar
Mary Douglas permite pensar las fronteras clasificatorias que convierten determinadas presencias en indeseables. Veena Das ayuda a seguir las consecuencias de las intervenciones institucionales en la experiencia ordinaria, y Arjun Appadurai, a comprender cómo se distribuyen de forma desigual las herramientas para imaginar un futuro posible. La transformación del CJP muestra que la disputa no termina al recuperar un nombre. Los exámenes y las listas electorales son procedimientos distintos, pero ambos regulan la participación y dependen de la confianza en reglas transparentes. Cuando esa confianza se deteriora, el desacuerdo sobre un trámite se convierte en un cuestionamiento de la institución que lo administra.
Madrid y París plantean problemas diferentes. La acampada de Sol no expresa solo frustración juvenil, porque la historia de Maricarmen recuerda que la vulnerabilidad residencial alcanza también a quien había construido toda una vida en el mismo lugar. Las movilizaciones escolares francesas interrogan la promesa de que la escuela pública compense, al menos en parte, las desventajas de origen.
Alcinda Honwana llamó waithood a la espera prolongada entre la juventud y una vida adulta, hecha de empleo estable, vivienda y hogar propios, que no termina de llegar. Craig Jeffrey describió en Timepass a jóvenes titulados del norte de India que pasaban años esperando un empleo acorde con sus estudios, y mostró cómo esa espera se convertía también en espacio de organización política. Susana Narotzky estudió cómo, en la España de la crisis, las movilizaciones unían la denuncia de la desigualdad a una reclamación de dignidad. No solo se pedía más, también se señalaba lo injusto. Las tres miradas permiten leer Madrid, París y Delhi como escenas distintas de una misma disputa sobre quién puede convertir su presente en futuro.
La crisis de 2008 alteró muchas de esas condiciones, pero desde entonces han intervenido decisiones políticas, mercados inmobiliarios, una pandemia, nuevas presiones climáticas y la automatización. La relación causal debe estudiarse, no darse por resuelta. El crecimiento del PIB o la recuperación del empleo tampoco dicen por sí solos cómo se reparten los costes de sostener una vida autónoma.
Appadurai llamó capacidad de aspirar a una capacidad cultural desigualmente distribuida. Imaginar un futuro exige ver los caminos disponibles y tener medios para recorrerlos. Una vivienda estable, una escuela con recursos, procesos de selección fiables, una participación electoral efectiva y una red que no se apaga forman parte de las infraestructuras que hacen posibles esos recorridos. Cuando se encarecen, se deterioran o pierden credibilidad, el futuro se convierte en terreno de conflicto político.
En agosto nos preguntábamos quién tiene el poder de nombrar a quién. Dos meses después, la pregunta se ha desplazado sin dejar de ser la misma. Las desigualdades distribuyen dinero, propiedad y protección. También distribuyen la posibilidad de imaginar un futuro y los medios para llegar a él.
Fuentes
- Fotografía: J. R. Cruciani / impermanente.es, CC BY 4.0; imagen redimensionada para la web.
Protestas y contexto
- EFE, 7 de octubre de 2026, muerte de Maricarmen tras el desahucio
- EFE, 9 de octubre de 2026, crónica de la marcha de homenaje
- Infobae, 7 de octubre de 2026, muerte de Maricarmen y declaración del Sindicato de Inquilinas
- El Salto, 8 de octubre de 2026, homenaje a Maricarmen en Madrid
- France 24 en español, 5 de octubre de 2026, adelanto electoral tras el rechazo de los decretos de vivienda
- Forbes España, elecciones generales el 29 de noviembre
- Reuters, 7 de octubre de 2026, huelga general por la vivienda el 11 de noviembre
- El País, 7 de octubre de 2026, la huelga general por la vivienda se celebrará el 11 de noviembre
- Le HuffPost vía Yahoo Actualités, 28 de septiembre de 2026, bloqueo del instituto Paul-Éluard de Saint-Denis
- Le Monde, 7 de octubre de 2026, crecimiento y apoyos de las protestas en los institutos
- Le Monde, 7 de octubre de 2026, recuentos divergentes y respuesta del Gobierno
- Associated Press, 6 de octubre de 2026, participación según el Ministerio del Interior
- CBS News, 6 de octubre de 2026, detenciones y herido en Lens
- France 24, 7 de octubre de 2026, suspensión de las granadas aturdidoras
- AFP vía Boursorama, 8 de octubre de 2026, nueva jornada, profesores sustitutos y plataforma de consulta
- The Quint, 23 de septiembre de 2026, objeciones de dos comisionados electorales a la revisión del censo
- Al Jazeera, 10 de octubre de 2026, detenciones, corte de internet móvil y declaración de Shranaya
- Reuters, 10 de octubre de 2026, Delhi cerrada ante la protesta juvenil
- Reuters, 11 de octubre de 2026, nuevas protestas y liberación de dirigentes del CJP
- The Week, 11 de octubre de 2026, liberación condicionada de los dirigentes del CJP
- AIthropology Lab, 11 de agosto de 2026, Cuando las cucarachas responden
Plataformas, inteligencia artificial y empleo
- Garbage Day, 3 de junio de 2026, cómo el Cockroach Janta Party conquistó Instagram
- India Today, 7 de julio de 2026, el Tribunal Superior de Delhi ordena desbloquear la cuenta de X del CJP
- Access Now, 31 de marzo de 2026, cortes de internet en Asia-Pacífico en 2025
- Mala Espina Check, 8 de octubre de 2026, imagen editada de la manifestación por la vivienda
- 20 Minutes vía Yahoo Actualités, 8 de octubre de 2026, la canción de los bloqueos de institutos
- Outlook Business, 1 de junio de 2026, caída de la contratación de recién titulados en India
Desigualdad y patrimonio
- Banco de España, 14 de mayo de 2024, Encuesta Financiera de las Familias 2022
- Instituto Santalucía, 29 de abril de 2026, la riqueza en España se duplica en 20 años, pero se agranda la brecha generacional
- INSEE, septiembre de 2019, INSEE Première nº 1772 sobre desigualdad de nivel de vida y redistribución
- Chancel, L., Piketty, T. y Somanchi, N. (2024), Income and Wealth Inequality in India, 1922–2023. The Rise of the Billionaire Raj, World Inequality Lab, WP 2024/09
- Funke, M., Schularick, M. y Trebesch, C. (2016), «Going to extremes. Politics after financial crises, 1870–2014», European Economic Review, 88, 227–260
Ingresos, precios y vivienda
- Idealista, precio de venta en Madrid municipio y precio de alquiler en Madrid municipio
- Notaires du Grand Paris, coyuntura de mayo a julio de 2026 y precios históricos de apartamentos
- Times Higher Education, 9 de septiembre de 2026, residencias estudiantiles en Delhi tras el derrumbe de Satya Niketan
- The Quint, 7 de septiembre de 2026, derrumbe de Satya Niketan
- The Indian Express, la era de los builder floors en Delhi
- INE, EPA, decil de salarios del empleo principal, 2023
- INSEE, tabla SAL T1 de Île-de-France, 2023
- INSEE, salarios en el sector privado en 2023
- MoSPI y Press Information Bureau, nota oficial del PLFS 2025
- Azim Premji University, State of Working India 2026 y comunicado de prensa
- Eurostat vía FRED, IPCA de España e IPCA de Francia
- Eurostat, 17 de septiembre de 2026, inflación de agosto de 2026
Clima
- AEMET, 9 de septiembre de 2026, balance del verano de 2026
- AEMET, avances climatológicos de la Comunidad de Madrid de junio, julio y agosto de 2026
- Ayuntamiento de Madrid, Anuario Estadístico Municipal 2009, capítulo 1
- Météo-France, ficha climatológica de Paris-Montsouris
- Infoclimat, Paris-Montsouris, 2008, 2020 y 2025
- IMD, normales de Safdarjung 1991–2020
- Infoclimat, New Delhi/Safdarjung, 2008 y 2020
- Centre for Science and Environment, 24 de mayo de 2024, calor, humedad y enfriamiento nocturno en grandes ciudades indias
Referencias antropológicas y sociológicas
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- Jeffrey, C. (2010). Timepass. Youth, class, and the politics of waiting in India. Stanford University Press.
- Narotzky, S. (2016). «Between inequality and injustice. Dignity as a motive for mobilization during the crisis», History and Anthropology, 27(1), 74–92.
- Scott, J. C. (1990). Domination and the arts of resistance. Hidden transcripts. Yale University Press.