Cuando se habla de liderazgo español en inteligencia artificial, la conversación suele desplazarse hacia modelos, supercomputadores, semiconductores o empresas. El mapa cambia si la pregunta es otra. ¿Dónde se está utilizando la IA para estudiar la sociedad? ¿Y dónde están las ciencias sociales y las humanidades interviniendo en cómo se diseña, se gobierna y se interpreta la inteligencia artificial?

Son dos direcciones diferentes. En la primera, la IA funciona como instrumento para leer procesos sociales a una escala antes imposible. En la segunda, las disciplinas que estudian la sociedad reclaman un lugar en la definición de la propia tecnología.

No hay una única universidad líder. Hay, más bien, varios polos con especializaciones distintas. Barcelona reúne supercomputación, ciencias sociales computacionales y simulación social a escala europea. Granada ha convertido el método computacional en plan de estudios. Madrid combina formación en ciencias sociales computacionales, infraestructura digital para las humanidades y un laboratorio patrimonial en la Biblioteca Nacional. La antropología figura en las listas de disciplinas y en los planes de estudio, aunque sobre todo entra por la puerta del método.

No pretendemos elaborar un censo exhaustivo, sino seguir algunos lugares donde la relación entre la IA y las ciencias sociales se hace especialmente visible. Recorrerlos permite formular una pregunta más precisa que la del liderazgo. ¿Cuál de las dos direcciones pesa más en lo que hoy se está construyendo?

Barcelona, cuando las ciencias sociales llegan al supercomputador

El Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS) se asocia todavía a la física, el clima, la biomedicina o la ingeniería. En noviembre de 2025, cuando el centro cumplió veinte años, el Plan de Recuperación lo describía como una institución de 1.400 profesionales de 60 nacionalidades cuya actividad, organizada en torno a las ciencias de la computación, de la Tierra, de la vida y la ingeniería, se ha ampliado a las Ciencias Sociales y Humanidades Computacionales.1

Esa ampliación tiene fecha y nombre propio. En mayo de 2023, el BSC anunció la incorporación de Mercè Crosas para dirigir un nuevo programa de ciencias sociales computacionales, que presentó como una iniciativa excepcional dentro de un centro europeo de supercomputación. Crosas había dirigido la gestión de datos de investigación de la Universidad de Harvard y la oficina de ciencia y tecnología de datos de su Institute for Quantitative Social Science, y entre 2021 y 2023 fue secretaria de Gobierno Abierto de la Generalitat de Catalunya. El anuncio situaba el programa en diálogo con la economía, la ciencia política, la sociología, la antropología, la geografía, la psicología, las ciencias cognitivas y las humanidades digitales.2

Hoy el programa incluye ya las humanidades en su nombre. Desde él, Crosas lidera iniciativas que aplican la supercomputación, la inteligencia artificial y el análisis de grandes conjuntos de datos al estudio de las sociedades humanas. Fue además la primera ponente confirmada del Congreso Internacional de Archivos ICA Barcelona 2025, un detalle que acerca el programa también al archivo y al patrimonio.3

Aquí la escala importa. El BSC puede unir ciencias sociales con supercomputación, grandes conjuntos de datos y modelos de IA de una manera difícil de reproducir en una facultad convencional. El proyecto europeo WHAT-IF permite ver hacia dónde apunta esa combinación.

Financiado por Horizonte Europa con 3,2 millones de euros entre enero de 2025 y diciembre de 2027, dentro de una convocatoria dedicada a los enfoques de ciencias sociales computacionales en la investigación sobre democracia, WHAT-IF está coordinado por la Vrije Universiteit Amsterdam y reúne a quince instituciones. Las tres españolas están en Barcelona. Son la Universitat de Barcelona, el propio BSC y la Universitat Oberta de Catalunya.4

Su objetivo es construir una simulación empíricamente fundamentada que funcione como gemelo digital del entorno informativo político. Para ello combina donación de datos, modelos basados en agentes y grandes modelos de lenguaje, con el fin de comprobar cómo afectarían distintas intervenciones políticas y regulatorias a la ciudadanía democrática y de aportar evidencia para mejorar la regulación de los medios.45

La ficha del proyecto explica por qué hace falta un gemelo. Los datos de las plataformas son propietarios, los estudios existentes tienen una validez externa limitada y no es posible utilizar las sociedades como campo de experimentación.4 La solución consiste en pedir a las personas que donen sus propios datos y reconstruir con ellos, y con agentes artificiales, un entorno sobre el que ensayar.

Desde la antropología, ese diseño abre preguntas que no son técnicas. Quién dona sus datos y quién no. Qué forma de ciudadanía queda representada cuando el entorno se reconstruye a partir de quienes aceptan ceder su rastro digital. Qué cambia cuando quien lee, comparte o discute dentro de la simulación es un modelo de lenguaje. El gemelo digital, además, ya no es una rareza de laboratorio. En septiembre lo encontrábamos en los anuncios del Gobierno madrileño, aplicado a la salud y a la gestión regional.

WHAT-IF ilustra también la segunda dirección del mapa. No se limita a usar la IA para estudiar la sociedad. Quiere producir conocimiento para gobernar el entorno informativo en el que la propia IA ya circula. Por eso el BSC es, probablemente, uno de los centros españoles que más nos conviene seguir de cerca.

Granada, donde el método ya es plan de estudios

La sorpresa del mapa es Granada.

La Unit for Computational Humanities and Social Sciences (U-CHASS) de la Universidad de Granada se presenta como una unidad dedicada a transformar las ciencias sociales y las humanidades mediante metodologías computacionales avanzadas e inteligencia artificial. Reúne a más de veinte docentes procedentes de la lingüística, la literatura, la historia, la biblioteconomía y documentación, la informática y los estudios de medios, entre otras disciplinas. Organiza su trabajo en tres áreas. La primera aborda la desinformación y la polarización social; la segunda, las humanidades digitales y las métricas culturales; la tercera, la ciencia de la ciencia.6

Su director científico es Nicolás Robinson-García, profesor del Departamento de Información y Comunicación de la UGR y responsable del grupo EC3, orientado a comprender y mejorar los procesos de evaluación de la ciencia.7 Con el nombre de C-CHASS, la unidad figura además en el portal de producción científica de la universidad como unidad de excelencia para el periodo 2024-2027.8

Lo diferencial es que esta agenda ya ha entrado en la docencia reglada. Desde el curso 2024-2025, la UGR y la Universidad de Salamanca imparten el Máster Universitario en Ciencia de Datos Aplicada a las Ciencias Sociales (DaSoc), coordinado por Rosa Soriano, de la UGR, y Modesto Escobar, de la Universidad de Salamanca.9 Tiene 60 créditos y un formato híbrido, con las materias de fundamentos en modalidad presencial durante el primer semestre y el resto en modalidad virtual y síncrona.10

El plan de estudios publicado en el BOE incluye entre sus seis asignaturas obligatorias Epistemología y ciencias sociales computacionales, junto a fundamentos de programación, aprendizaje estadístico y aprendizaje automático aplicados al análisis social, análisis de textos y redes sociales, y obtención, almacenamiento y preprocesamiento de datos sociales digitales. Entre las diez optativas figuran Etnografía digital, Investigación social con datos masivos y densos, Ciencia de datos e intervención en bienestar social y un taller aplicado de modelado y simulación de sistemas sociales complejos.11

La presentación del máster pone el acento en formar a personas capaces de formular las preguntas adecuadas y de aplicar las técnicas pertinentes para comprender fenómenos sociales atravesados por los datos.10 El nombre de una de sus optativas apunta, además, a una tensión que la antropología conoce bien. La palabra densos remite, en la tradición antropológica, a la descripción densa de Clifford Geertz, es decir, a la distancia entre registrar muchos comportamientos y comprender lo que significan para quienes los viven.

Madrid, entre la formación computacional y el patrimonio

En Madrid, la Universidad Carlos III imparte en inglés el Máster Universitario en Ciencias Sociales Computacionales, de 60 créditos y presencial en el campus de Puerta de Toledo. Participan en él el Instituto Juan Linz, el Instituto UC3M-Santander de Big Data y los departamentos de Ciencias Sociales, Estadística e Informática. Su objetivo es combinar la formación en ciencias sociales con modelos predictivos, análisis de texto y ciencia de redes, y entre sus materias figuran la minería de textos, el análisis de redes sociales, la inferencia causal y la metodología de encuestas.12

La infraestructura digital para las humanidades tiene otro centro de gravedad. Desde octubre de 2023, la Universidad Complutense alberga el nodo CLARIAH-CM, financiado por la Comunidad de Madrid con 750.000 euros para cinco años y pensado para acompañar la transformación digital de la investigación en humanidades y ciencias sociales de seis universidades públicas madrileñas (Alcalá, Autónoma, Carlos III, Politécnica, Rey Juan Carlos y la propia Complutense). El nodo se integra en la plataforma nacional CLARIAH-ES, que reúne a 35 universidades y centros de investigación y a más de 150 grupos, entre ellos el BSC, la UNED, el CSIC y la Biblioteca Nacional de España.13

El dato conecta los polos. El BSC aparece en el mapa barcelonés como supercomputador y en el madrileño como parte de la red que sostiene la infraestructura digital de las humanidades.

La Biblioteca Nacional de España añade la dimensión patrimonial. Su laboratorio, BNElab, se ha propuesto analizar las posibilidades de aplicar la IA para generar nuevo conocimiento a partir de las colecciones y los recursos digitales de la BNE. Las líneas que enumera van desde la consulta de bases de datos y corpus en lenguaje natural hasta la mejora del OCR y de la transcripción de manuscritos, la extracción de entidades y de elementos de imagen, el reconocimiento de partituras, los asistentes conversacionales y la catalogación y clasificación automatizadas, con el compromiso declarado de un uso ético, sostenible y transparente.14

Catalogar y clasificar son operaciones antiguas, y no son neutras. El viernes, a partir de Aparecida Vilaça, veíamos que una categoría estable puede transformar aquello que intenta reconocer. Cuando la catalogación se automatiza, una parte de la decisión sobre qué cuenta como qué se desplaza hacia el modelo que clasifica.

La antropología entra por el método

En lo que hemos podido verificar, la antropología no aparece todavía en este mapa como un polo institucional comparable al BSC o a U-CHASS. Aparece por el método.

En el máster de Granada, Etnografía digital es una de las diez optativas, de las que el alumnado elige cinco, y suma 3 de los 60 créditos.1011 Disparidades. Revista de Antropología, del CSIC, dedicó un monográfico a las etnografías digitales en su número de julio-diciembre de 2025. La introducción, firmada por Elisa García-Mingo, Héctor Puente-Bienvenido, Aida Gallego-Márquez, Silvia Díaz-Fernández y Jacinto Lorca, propone investigar violencias, afectos y corporalidades en la sociedad digital. Anima a quienes estudian lo sociotécnico a adoptar métodos matizados, diversos y dinámicos como la etnografía digital, e invita a quienes hacen etnografía a explorar espacios digitales poco atendidos y también tecnologías obsoletas.15

Desde la antropología iberoamericana, el anuario ARIES, que edita la Asociación de Antropólogos Iberoamericanos en Red (AIBR), con sede en Madrid, publicó en su volumen de 2024 una reflexión de Jorge Mantilla, de la Universidad de Otavalo (Ecuador), sobre etnografía e inteligencia artificial. Mantilla sostiene que los estudios etnográficos permiten analizar las configuraciones socioculturales que subyacen al diseño y la implementación de los sistemas de IA y aportan una comprensión cualitativa que a menudo falta en una literatura dominada por lo cuantitativo. Analiza también cómo la IA puede transformar los métodos etnográficos clásicos.16

Las tres piezas comparten un desplazamiento. La IA no aparece solo como herramienta para hacer etnografía a mayor escala. Aparece también como objeto que puede estudiarse etnográficamente, junto a las personas que la diseñan, la utilizan o viven sus efectos. Ese movimiento, el de estudiar la IA como hecho social, es el que menos peso tiene hoy en el mapa institucional.

Desde México, la pregunta convertida en grupo de trabajo

La pregunta que da título a este radar tiene en México una forma institucional propia. El Consejo Mexicano de Ciencias Sociales (COMECSO) abrió en mayo de 2025 la convocatoria del grupo de trabajo Horizontes de investigación sobre la Inteligencia Artificial desde las Ciencias Sociales, con el propósito de reunir reflexiones teóricas e investigaciones empíricas de todas las disciplinas sociales y organizarlas en un marco que muestre el panorama, las preocupaciones y los temas relevantes del campo.17

Lo coordinan Juan Pablo Duque Parra, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) de la UNAM, y Khemvirg Puente Martínez y Jacqueline Torres Ruiz, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la misma universidad. Este año, el grupo ha convocado unas Jornadas nacionales de inteligencia artificial y ciencias sociales, virtuales, del 28 de septiembre al 1 de octubre, con dos ponencias magistrales anunciadas para el 5 y el 9 de octubre dentro de la Semana Nacional de las Ciencias Sociales. Ricardo Arechavala Vargas, de la Universidad de Guadalajara, y Danay Quintana Nedelcu, de FLACSO-México, participan en la coordinación invitada.18

La convocatoria se propone consolidar un espacio de diálogo e intercambio entre especialistas de todas las disciplinas de las ciencias sociales sobre IA, redes sociodigitales y grandes datos en México, América Latina e Iberoamérica.18 La primera de esas ponencias magistrales coincide con el día en que publicamos este radar.

La comparación no busca oponer dos modelos. En España, el mapa se dibuja sobre todo a partir de infraestructuras, unidades y títulos. En México, una parte de las ciencias sociales ha convertido en objeto de trabajo sus propias preguntas sobre la IA. Y lo ha hecho mirando a Iberoamérica, lo que vuelve esa conversación accesible también para los polos españoles.

Dos direcciones con pesos distintos

Vuelve entonces la doble pregunta del principio. En los casos examinados aquí, la primera dirección, la de la IA como instrumento para estudiar la sociedad, concentra la supercomputación, la financiación europea y los créditos de los planes de estudio. La segunda, la de las ciencias sociales interviniendo en cómo se diseña, se gobierna y se interpreta la IA, aparece en los objetivos de algunos proyectos, en asignaturas optativas, en monográficos y en grupos de trabajo.

El antropólogo Néstor García Canclini, profesor distinguido del Departamento de Antropología de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa (México), y doctor en Filosofía por las universidades de París y La Plata, ofrece una clave para leer esa asimetría. En Ciudadanos reemplazados por algoritmos (2020) se pregunta qué alternativas le quedan a la ciudadanía cuando, como resume la presentación del libro, «nuestras opiniones y comportamientos, capturados por algoritmos, quedan subordinados a corporaciones globalizadas».19

WHAT-IF permite observar esa desposesión desde dentro de la investigación. Si la ciencia social financiada con fondos públicos necesita que las personas donen sus datos, es porque los datos de las plataformas son propietarios.4 Para ver lo que una plataforma ve por defecto, la investigación tiene que pedir a cada persona una parte de su propio rastro.

La investigadora Paola Ricaurte añade una capa epistemológica. En un artículo publicado en 2019 en Television & New Media, firmado desde el Tecnológico de Monterrey (México) y la Universidad de Harvard, sostiene que las epistemologías centradas en los datos deben entenderse como una expresión de la colonialidad del poder, una imposición de formas de ser, pensar y sentir que niega la existencia de mundos y epistemologías alternativos. Frente a ello, sugiere posibles epistemologías de datos respetuosas con las poblaciones, la diversidad cultural y los entornos.20

Leído así, el mapa español deja de ser solo una cuestión de liderazgo. Se convierte en una pregunta sobre qué idea de sociedad se codifica cuando la sociedad entra en el supercomputador, y sobre quién participa en definirla.

La etnografía no resuelve esa pregunta. Pero sigue siendo el método que pregunta a las personas qué significan los datos que producen.

España ya tiene varios centros para estudiar la sociedad con IA. Lo que no hemos encontrado, al menos con una estabilidad institucional comparable, es un lugar equivalente dedicado a estudiar la propia IA como hecho social.

Referencias

[1] Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. “El Barcelona Supercomputing Center celebra 20 años como el gran cerebro digital de España y referente europeo en innovación”. 12 de noviembre de 2025.
https://planderecuperacion.gob.es/noticias/barcelona-supercomputing-center-celebra-20-anos-gran-cerebro-digital-espana-prtr

[2] HPCwire. “Mercè Crosas Spearheads New Computational Social Sciences Program at BSC”. 31 de mayo de 2023.
https://www.hpcwire.com/off-the-wire/merce-crosas-spearheads-new-computational-social-sciences-program-at-bsc/

[3] ICA Barcelona 2025. “Mercè Crosas, pionera en supercomputación y ciencia de datos, primera ponente confirmada del ICA Barcelona 2025”.
https://icabarcelona2025.cat/es/merce-crosas-pionera-en-supercomputacion-y-ciencia-de-datos-primera-ponente-confirmada-del-ica-barcelona-2025/

[4] CORDIS, Comisión Europea. “Advanced Simulations for Testing the Effect of the Information Environment on the Functioning of Democracy (WHAT-IF)”. Proyecto 101177574, convocatoria HORIZON-CL2-2024-DEMOCRACY-01-06.
https://cordis.europa.eu/project/id/101177574

[5] WHAT-IF. “About”.
https://what-if-horizon.eu/about/

[6] U-CHASS, Universidad de Granada. “About us”.
https://uchass.ugr.es/about-us/

[7] U-CHASS, Universidad de Granada. “Nicolás Robinson-García”.
https://uchass.ugr.es/miembro/nicolas-robinson-garcia/

[8] Universidad de Granada, Portal de Producción Científica. “Unidad de excelencia: Centre for Computational Humanities and Social Sciences C-CHASS”.
https://produccioncientifica.ugr.es/proyectos/796458/detalle

[9] Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Universidad de Granada. “Inauguración del Máster Universitario en Ciencia de Datos Aplicada a las Ciencias Sociales”.
https://polisocio.ugr.es/facultad/noticias/inauguracion-del-master-universitario-ciencia-datos

[10] Universidad de Granada. “Máster Universitario en Ciencia de Datos aplicada a las Ciencias Sociales (DaSoc). Presentación”.
https://masteres.ugr.es/dasoc/informacion/presentacion

[11] Boletín Oficial del Estado. “Resolución de 11 de diciembre de 2024, de la Universidad de Granada, por la que se publica el plan de estudios de Máster Universitario en Ciencia de Datos Aplicada a las Ciencias Sociales”. BOE-A-2024-27283.
https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2024-27283

[12] Universidad Carlos III de Madrid. “Máster Universitario en Ciencias Sociales Computacionales”.
https://www.uc3m.es/master/ciencias-sociales-computacionales

[13] Universidad Complutense de Madrid. “La Complutense albergará el nodo CLARIAH-Comunidad de Madrid (CLARIAH-CM) para la transformación digital de la investigación en Humanidades y Ciencias Sociales”. 3 de octubre de 2023.
https://www.ucm.es/la-complutense-albergara-el-nodo-clariah

[14] Biblioteca Nacional de España, BNElab. “Artificial intelligence”.
https://bnelab.bne.es/en/project/artificial-intelligence/

[15] García-Mingo, Elisa; Puente-Bienvenido, Héctor; Gallego-Márquez, Aida; Díaz-Fernández, Silvia; Lorca, Jacinto. “Etnografía(s) digital(es): investigar violencias, afectos y corporalidades en la sociedad digital”. Disparidades. Revista de Antropología, 80(2), e1109, 2025.
https://doi.org/10.3989/dra.2025.1109

[16] Mantilla, Jorge. “Etnografía e inteligencia artificial: potencialidades, retos metodológicos y desafíos futuros”. ARIES. Anuario de Antropología Iberoamericana, 19, 2024.
https://doi.org/10.11156/aries/2024.AR0002408

[17] Consejo Mexicano de Ciencias Sociales (COMECSO). “Horizontes de investigación sobre la Inteligencia Artificial desde las Ciencias Sociales”. Convocatoria, 28 de mayo de 2025.
https://www.comecso.com/convocatorias/horizontes-de-investigacion-sobre-la-inteligencia-artificial-desde-las-ciencias-sociales

[18] Consejo Mexicano de Ciencias Sociales (COMECSO). “Jornadas nacionales de inteligencia artificial y ciencias sociales”. 2026.
https://www.comecso.com/grupos-de-trabajo/inteligencia-artificial/jornadas-nacionales

[19] García Canclini, Néstor. Ciudadanos reemplazados por algoritmos. Bielefeld University Press, 2020. Acceso abierto.
https://doi.org/10.14361/9783839448915

[20] Ricaurte, Paola. “Data Epistemologies, The Coloniality of Power, and Resistance”. Television & New Media, 20(4), 350–365, 2019.
https://doi.org/10.1177/1527476419831640