Antropología social y cultural en la UPV/EHU
Hay universidades que se recuerdan por sus edificios, sus rankings o sus figuras más visibles. Otras dejan una huella menos inmediata, pero quizá más decisiva: hacen posible que ciertas preguntas encuentren tiempo, redes, bibliotecas, docencia, trabajo de campo y continuidad.
La antropología social y cultural vinculada a la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea es una de esas tramas. Durante décadas ha puesto en relación género, cuerpo, ciudad, lengua, memoria, arte, salud, patrimonio y vida cotidiana. No es una escuela homogénea ni una lista de nombres. Es una infraestructura intelectual situada.
Por eso ofrece herramientas para una pregunta que importa también a AIthropology Lab: ¿qué significa digitalizar una lengua minorizada? Una tradición que ha pensado la lengua como cuerpo, ritual y comunidad —no como mero repositorio de textos— permite mirar de otra forma la entrada del euskera en los modelos de lenguaje.
Teresa del Valle y una infraestructura de preguntas
Teresa del Valle Murga (Donostia, 1937–2025) fue catedrática emérita de Antropología Social de la UPV/EHU y una de las principales impulsoras de la antropología feminista en el Estado español. Desarrolló más de cuarenta años de docencia e investigación en la UPV/EHU y en otras universidades, formó parte del grupo fundador de la European Association of Social Anthropologists y recibió, entre otros reconocimientos, el Premio Emakunde a la Igualdad en 2010 y el Premio Eusko Ikaskuntza en 2018.1
La EHU sitúa entre sus líneas de trabajo la crítica feminista en antropología social, la antropología urbana y política, la etnografía de la memoria y las metodologías cualitativas.1 Esa amplitud se reconoce en una obra que convirtió el género en una herramienta para observar cómo el poder aparece en los recorridos urbanos, los ritos de paso, la memoria corporal, la lengua, el trabajo y la participación colectiva.
En 1985 dirigió la obra colectiva Mujer vasca. Imagen y realidad, un hito de esta tradición. La investigación no se limitó a hacer visibles las experiencias de las mujeres. Cuestionó los relatos que convertían la tradición en armonía y permitió estudiar la desigualdad como una realidad que se reproduce en instituciones, relatos, espacios y relaciones concretas.2
Su continuidad institucional fue igualmente importante. El Seminario de Estudios de la Mujer de la UPV/EHU, dirigido por Del Valle entre 1981 y 1994, fue un germen de investigación y docencia feminista en el contexto vasco.2 El dato importa porque las tradiciones intelectuales no se sostienen solo por libros. Dependen también de equipos, tutorías, fondos bibliográficos, asignaturas y de la posibilidad material de que nuevas generaciones encuentren una conversación ya iniciada.
El volumen colectivo Saberes y haceres antropológicos. El legado de Teresa del Valle, publicado en 2025, propone leer esa herencia como una genealogía feminista. Atiende tanto a sus aportaciones teóricas y metodológicas como a su práctica colaborativa y a su labor de formación y mentorazgo.3 Esa doble dimensión —obra y transmisión— explica que su influencia siga siendo reconocible en investigaciones sobre salud, cuerpos, lengua, ciudad, fiestas, cuidados, memoria y patrimonio.
Andamios para una nueva ciudad (1997) desarrolló su mirada sobre el espacio urbano. La ciudad deja de ser un escenario neutral y aparece como una organización de movilidad, cuidados, presencia y poder.4 Su obra también convirtió la lengua en una cuestión corporal y colectiva. En Korrika. Rituales de una lengua en el espacio (1988), el euskera aparece como práctica social, territorio compartido, movimiento y ritual. El libro de 2025 sobre su legado retoma esa herencia en un capítulo titulado “Korrika, el aliento del cuerpo hablante”.3
Lourdes Méndez y la crítica feminista como arquitectura teórica
Lourdes Méndez fue catedrática de Antropología Social en la UPV/EHU, vinculada al Departamento de Filosofía de los Valores y Antropología Social y a la Facultad de Bellas Artes de Bizkaia.5 Su trayectoria enlaza antropología feminista, trabajo de campo, cultura visual y análisis de las instituciones que consagran el arte.
En Antropología feminista (2008), Méndez reconstruye las bases teóricas y metodológicas de esta perspectiva desde la crítica al androcentrismo. La cuestión no es añadir a las mujeres a una disciplina intacta, sino examinar las categorías con las que se definen sexo, género, parentesco, reproducción, trabajo y poder.6
Su trabajo posterior sobre el campo artístico trasladó esa misma crítica a los sistemas de reconocimiento cultural. Preguntar quién es considerado artista, cómo se atribuye valor a una obra o por qué ciertos cuerpos aparecen como universales permite ver el arte como un terreno donde se distribuyen prestigio, autoridad y derecho a producir significado.7
Estas preguntas son directamente pertinentes para la inteligencia artificial. Los sistemas de clasificación, recomendación y generación de imágenes no ordenan solo contenidos: también intervienen en la distribución de visibilidad, valor cultural y reconocimiento.
Cuerpos, cuidados y continuidades feministas
Mari Luz Esteban Galarza, licenciada en Medicina y doctora en Antropología Social, es profesora de la UPV/EHU desde 1998 y dirige desde 2013 el grupo AFIT —Antropología Feminista—. Sus investigaciones abarcan salud y género, cuerpo e imagen, amor romántico y relaciones de género; entre sus libros destacan Antropología del cuerpo y Crítica del pensamiento amoroso.8
Su trabajo ayuda a deshacer una separación todavía frecuente en las narrativas tecnológicas: la que presenta los datos como si no procedieran de cuerpos, afectos, dolencias, tiempos de cuidado y relaciones sociales. Pensar las tecnologías desde ahí obliga a preguntar qué experiencias se vuelven visibles, qué malestares se minimizan y quién asume los costes de la innovación.
Carmen Díez Mintegui prolongó esta línea hacia el deporte, la socialización, el trabajo, las fiestas y la igualdad. Su producción muestra que la antropología feminista no se limita a una crítica abstracta: permite analizar las reglas, los horarios, los espacios y las expectativas que distribuyen participación y prestigio.9
Miren Elixabete Imaz representa otra continuidad necesaria. Su tesis doctoral, defendida en la UPV/EHU en 2008, abordó las representaciones, modelos y experiencias de la gestación y la maternidad entre mujeres vascas contemporáneas.10 En el presente de la salud digital, la reproducción asistida y los datos biomédicos, esa línea recuerda que la maternidad no puede reducirse a una categoría clínica ni a una variable de predicción.
Lenguas, memoria y fronteras
Jone Miren Hernández García es profesora agregada de Antropología Social en la UPV/EHU y forma parte de AFIT. Su tesis de 2005, dirigida por Teresa del Valle, se tituló Euskara, comunidad e identidad. Elementos de transmisión, elementos de transgresión.11 Su trabajo permite entender la lengua como práctica, transmisión, conflicto y memoria.
Junto con Jaime Altuna, ha desarrollado la imagen del “cuerpo hablante” para leer la Korrika como práctica situada de lengua, afectos, movimiento y comunidad.12 Sus publicaciones recientes muestran que esta línea sigue activa. En 2025 publicó, junto con Joan Pujolar y Noelia Hernández, “Agency as doing-together: learning from fieldwork experiences”, en un número dedicado a la justicia sociolingüística.12
Aitzpea Leizaola añade un vector decisivo a esta constelación. Su investigación reúne antropología social y cultural, estudios de frontera, memoria, identidad, alimentación y paisaje lingüístico. Sus trabajos sobre la memoria de la guerra civil, el espacio transfronterizo vasco y la señalética entre Donostia y Baiona abren una pregunta fundamental para el presente digital: cómo se construyen, administran y disputan las fronteras de una lengua.13
Otras líneas de continuidad
Margaret “Maggie” Bullen ha investigado migraciones, identidades, lengua y cambio, además de género, fiestas y rituales. Su trabajo sobre los conflictos en torno a la participación de las mujeres en los Alardes de Hondarribia e Irun muestra cómo las tradiciones se reformulan y politizan con el cambio social.14
Olatz González Abrisketa articula antropología del deporte, feminismo, masculinidades, cine etnográfico y relaciones animales. Sus investigaciones sobre pelota vasca y pelotaris profesionales amplían la mirada hacia el cuerpo, el ritual y las agencias más allá de lo humano. En los últimos años ha participado asimismo en trabajos de antropología más-que-humana.15
Iñaki Arrieta Urtizberea trabaja sobre políticas culturales, patrimonio y museos. Sus investigaciones recuerdan que los museos no son depósitos neutrales de pasado, sino dispositivos que seleccionan qué merece ser conservado, exhibido, financiado y recordado.16
El perímetro de esta tradición es más amplio que esta selección. La obra de José Ignacio Homobono, desde la sociología y en diálogo sostenido con la antropología, ha investigado la ciudad, las fiestas, la sociabilidad, el patrimonio y las identidades vascas durante décadas.17 No se trata de convertir el radar en un censo, sino de reconocer que la UPV/EHU ha sostenido una conversación plural entre feminismo, urbanidad, lengua, ritual, memoria y cultura material.
Una herencia para leer la inteligencia artificial
Vuelvo a la pregunta del comienzo. La cuestión contemporánea no es solo si el euskera tiene presencia en un ecosistema digital donde el inglés mantiene una posición dominante. También importa bajo qué condiciones se recopilan sus datos, quién decide sus usos y qué formas de comunidad quedan fuera de la representación computacional.
Latxa, una familia abierta de modelos de lenguaje para el euskera, muestra que es posible ampliar la presencia de una lengua minorizada en las tecnologías lingüísticas. Sus modelos van de 7.000 a 70.000 millones de parámetros y se basan en Llama 2, continuado sobre un corpus de 4,3 millones de documentos y 4.200 millones de tokens en euskera. El trabajo recibió el Best Resource Paper Award de ACL 2024. En las evaluaciones publicadas, Latxa supera ampliamente a los modelos abiertos previos comparados y resulta competitivo con GPT-4 Turbo en competencia y comprensión lingüística, aunque queda por detrás en comprensión lectora y tareas intensivas en conocimiento.18
Las novedades de 2025 desplazan el debate desde el modelo textual base hacia usos multimodales y educativos. Un trabajo de noviembre utilizó una variante adaptada de Latxa para entrenar y evaluar modelos de imagen y texto en euskera; sus autorías concluyen que una proporción reducida, en torno al 20 %, de datos multimodales en euskera puede bastar para obtener resultados sólidos en sus evaluaciones.19 En diciembre de 2025, un trabajo aceptado en LREC 2026 presentó un conjunto público de 3.200 redacciones de nivel C1 de HABE y ajustó Latxa 8B y 70B para calificación y retroalimentación. Conviene leer esos resultados como investigación en curso, pero señalan un desplazamiento relevante hacia herramientas educativas transparentes y evaluables.20
Euskorpus sitúa esta discusión en una escala institucional. El 22 de julio de 2025, el Gobierno Vasco aprobó una subvención directa de hasta cinco millones de euros para la asociación Euskorpora, dentro de una financiación total anunciada de 10,55 millones para 2025–2027. El plan contempla tres fases: definición y planificación, recopilación de corpus y desarrollo de modelos abiertos, y transferencia a empresas, instituciones y ciudadanía.21
La presencia tecnológica, sin embargo, no agota la cuestión antropológica. Una lengua no es solo el conjunto de textos que pueden reunirse en un corpus. También es una práctica situada, una memoria compartida y un repertorio de afectos, ritmos, cuerpos y relaciones. La oralidad encarnada del bertsolarismo y el ritual colectivo de la Korrika son dimensiones que un corpus textual difícilmente captura por completo.
El problema, entonces, no es únicamente si el euskera entra en los modelos de lenguaje. Importa quién participa en su construcción, qué prácticas quedan representadas, qué usos se priorizan y qué capacidad de decisión conservan sus comunidades hablantes.
Las demás obras de esta constelación afinan la mirada en otros frentes. La crítica de Esteban al pensamiento amoroso ofrece un marco para leer los chatbots afectivos sin caer en el entusiasmo ni en el pánico. Méndez ayuda a reconocer las jerarquías de valor que pueden reproducir los sistemas de imagen generativa. González Abrisketa y Arrieta recuerdan que toda clasificación de cuerpos, especies o memorias es también una política cultural.
Homenajear esta tradición no es ponerla en una vitrina. Es volver a usar sus herramientas para leer un presente donde imágenes, datos, lenguas, cuerpos y memorias se reorganizan con rapidez, mientras la inteligencia artificial redistribuye —sin neutralidad— visibilidad, autoridad y capacidad de decisión.
Fuentes y bibliografía
Footnotes
-
EHU, “Fallece la antropóloga Teresa del Valle”, 8 de abril de 2025. ↩ ↩2
-
Jone M. Hernández, Margaret Bullen, Carmen Díez, Mari Luz Esteban y Miren Urquijo, “In memoriam: Teresa del Valle, antropóloga precursora y maestra”, EHU, 11 de abril de 2025. ↩ ↩2
-
Jone M. Hernández García et al., Saberes y haceres antropológicos. El legado de Teresa del Valle, Los Libros de la Catarata, 2025. ↩ ↩2
-
Teresa del Valle, Andamios para una nueva ciudad: lecturas desde la antropología, ficha en Dialnet, 1997. ↩
-
Perfil de Lourdes Méndez Pérez, producción científica de la EHU. ↩
-
Méndez, Lourdes. 2008. Antropología feminista. Madrid: Síntesis. ↩
-
Méndez, Lourdes. 2009. Antropología del campo artístico. Del arte primitivo al contemporáneo. Madrid: Síntesis. ↩
-
María Carmen Díez Mintegui, perfil y publicaciones en Dialnet. ↩
-
Departamento de Filosofía de los Valores y Antropología Social, tesis doctorales de la EHU. ↩
-
Perfil de Jone Miren Hernández García, producción científica de la EHU. ↩
-
Jone Miren Hernández García, perfil y publicaciones en Dialnet. ↩ ↩2
-
Perfil de Aitzpea Leizaola Egaña, EHU y perfil de investigación en ResearchGate. ↩
-
Margaret Louise Bullen, producción científica de la EHU y perfil en Dialnet. ↩
-
José Ignacio Homobono Martínez, perfil y publicaciones en Dialnet. ↩
-
Julen Etxaniz et al., “Latxa: An Open Language Model and Evaluation Suite for Basque”, Proceedings of ACL 2024, pp. 14952–14972. ↩
-
Lukas Arana, Julen Etxaniz, Ander Salaberria y Gorka Azkune, “Multimodal Large Language Models for Low-Resource Languages: A Case Study for Basque”, arXiv:2511.09396, noviembre de 2025. ↩
-
Ekhi Azurmendi, Xabier Arregi y Oier Lopez de Lacalle, “Automatic Essay Scoring and Feedback Generation in Basque Language Learning”, aceptado en LREC 2026; preprint disponible en arXiv:2512.08713, diciembre de 2025. ↩
-
Gobierno Vasco, “El Gobierno Vasco destina 5 millones de euros para impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial en euskera mediante el proyecto Euskorpus”, 22 de julio de 2025. ↩