Antropología política e IA
Abierto no significa compartido

China propone en torno a BRICS un ecosistema abierto de inteligencia artificial para ampliar la capacidad tecnológica del Sur Global. La iniciativa promete reducir dependencias, aunque las infraestructuras, capacidades y formas de gobernanza siguen distribuidas de manera profundamente desigual.
En Nueva Delhi, Xi Jinping convirtió la palabra «abierto» en una descripción técnica y, al mismo tiempo, en una promesa política.
Durante la 18.ª Cumbre de BRICS, celebrada los días 12 y 13 de septiembre, el presidente chino propuso una zona BRICS de inteligencia artificial de código abierto y una iniciativa de nueva industrialización impulsada por IA. Su discurso pidió más cooperación en investigación y aplicaciones, modelos abiertos, cadenas industriales y formación, dentro de una estrategia más amplia destinada a aumentar la capacidad tecnológica del Sur Global. [1][2]
Conviene distinguir esa propuesta del acuerdo alcanzado por el conjunto de BRICS. La Declaración de Nueva Delhi no adopta la zona abierta planteada por Xi como proyecto común. El compromiso colectivo es más amplio y, al mismo tiempo, más prudente. Los miembros acuerdan mejorar la accesibilidad de los recursos de IA, impulsar tecnologías seguras, fiables e inclusivas, reforzar la investigación y aplicar la declaración del bloque sobre gobernanza global de la inteligencia artificial. [3]
La diferencia es relevante. China propone una arquitectura. BRICS, por ahora, comparte una orientación.
El calendario permitirá observar hasta dónde llega esa distancia. China asumirá la presidencia del bloque en 2027 y organizará la próxima cumbre, lo que le dará una posición especialmente favorable para intentar transformar sus propuestas en programas, acuerdos o infraestructuras concretas. [1][2]
Xi vinculó esta apertura con una crítica al desacoplamiento tecnológico y a la interrupción de cadenas de suministro, y rechazó expresamente la estrategia de small yard, high fences. Narendra Modi utilizó otro lenguaje para señalar una vulnerabilidad relacionada. Advirtió contra la «armamentización» de la tecnología y de los minerales críticos y defendió cadenas de suministro fiables y resistentes. [1][4]
Ambas formulaciones parten de una realidad difícil de discutir. Los modelos más capaces, los chips que permiten entrenarlos, los grandes centros de datos, la nube y buena parte de las herramientas necesarias para desplegar inteligencia artificial están concentrados en un número reducido de empresas y territorios. Gran parte del mundo accede a esa infraestructura sin haber participado proporcionalmente en la definición de sus condiciones.
BRICS intenta intervenir en esa distribución. Al hacerlo, hace visibles también las desigualdades existentes dentro de la alternativa.
Una infraestructura para el Sur Global
BRICS ya no se parece al BRIC —todavía sin Sudáfrica— acuñado por Jim O’Neill en 2001. El bloque se amplió en 2024 con Egipto, Etiopía, Irán y Emiratos Árabes Unidos, e Indonesia se incorporó en 2025. Incluso su perímetro actual conserva cierta ambigüedad institucional. Un documento oficial de la presidencia india de septiembre contabiliza once integrantes e incluye a Arabia Saudí, mientras Reuters continúa describiendo BRICS como un grupo de diez miembros y Riad participó en la cumbre de Nueva Delhi como país invitado. [11][12][13]
La discrepancia no altera el argumento principal, pero ilustra que el llamado Greater BRICS continúa siendo una arquitectura en formación. Reúne algunas de las mayores poblaciones y economías del planeta, junto con diferencias enormes de renta, capacidad industrial, infraestructura tecnológica y poder político.
Xi sitúa la inteligencia artificial dentro de una estrategia que va mucho más allá de distribuir modelos. China plantea cooperación en investigación y aplicaciones, nuevas cadenas industriales, formación tecnológica y una industrialización impulsada por IA. En julio, Pekín impulsó además la creación en Shanghái de la World Artificial Intelligence Cooperation Organization, WAICO, con 29 países fundadores. El propio Xi señaló en Nueva Delhi que China había desarrollado centros internacionales de cooperación en aplicaciones de IA con BRICS y otras organizaciones y animó a los miembros del bloque a participar. [1][14]
India no figura entre los países fundadores de WAICO. La ausencia resulta significativa porque Nueva Delhi presidía BRICS en 2026 y había organizado unos meses antes su propia AI Impact Summit. La Declaración de Nueva Delhi reconoce expresamente tanto esa cumbre india como la World AI Conference de Shanghái. Más que una única plataforma tecnológica del Sur Global, empieza a aparecer un entramado de espacios superpuestos en los que China e India cooperan mientras intentan influir sobre las reglas, las instituciones y las capacidades de la IA. [3][15]
Ese alcance permite mirar la inteligencia artificial menos como un producto aislado que como una capa de infraestructura económica y política. Los modelos abiertos pueden reducir barreras importantes. Permiten ejecutar sistemas sin depender permanentemente de una API extranjera, modificarlos para determinados contextos y desarrollar aplicaciones para lenguas o necesidades que probablemente nunca ocuparían un lugar prioritario en las grandes plataformas comerciales.
Pero «abierto» tampoco describe una única condición técnica.
Un laboratorio puede publicar los pesos de un modelo sin proporcionar los datos que permitieron entrenarlo, el código completo utilizado durante ese entrenamiento o información suficiente para reproducir el proceso. La Open Source Initiative adopta una definición más exigente y vincula una IA realmente abierta con la posibilidad efectiva de estudiar, utilizar, modificar y compartir el sistema, lo que requiere también código e información suficiente sobre los datos empleados. [6]
Entre una API completamente cerrada y una pila tecnológica reproducible existe un amplio gradiente de apertura. Disponer de los pesos permite mucho más que consumir un servicio remoto, pero ofrece menos autonomía que contar además con el código, información sobre el entrenamiento y capacidad material para reproducir o transformar el sistema.
Para los países que intentan construir capacidad tecnológica propia, esa diferencia es sustantiva.
Acceder a un modelo no equivale a disponer de las capacidades necesarias para producir y sostener la infraestructura que lo hace posible.
La asimetría dentro de la alternativa
China entra en esta conversación con una industria de inteligencia artificial, capacidad de cómputo, fabricantes tecnológicos, centros de datos, modelos y plataformas que la mayoría de sus socios de BRICS no pueden reproducir.
Una infraestructura puede utilizar modelos abiertos y continuar dependiendo profundamente del país que aporta el cómputo, los chips, las cadenas de suministro, la formación o los estándares mediante los que esos modelos funcionan. Publicar pesos o código no distribuye automáticamente esas capacidades.
Los trabajos de Susan Leigh Star y Karen Ruhleder permiten observar esa diferencia con especial claridad. La infraestructura no existe simplemente como un conjunto de objetos técnicos disponibles de la misma manera para cualquiera. Se encuentra incrustada en prácticas, estándares y comunidades concretas. Aquello que para unas instituciones funciona casi de manera invisible puede aparecer para otras como una sucesión de requisitos, dependencias y barreras. [5]
Un modelo puede estar disponible para descargar y exigir una capacidad de cómputo que pocos países poseen. Puede permitir modificaciones mientras depende de chips importados. Puede ofrecer sus pesos sin proporcionar todos los elementos necesarios para reproducir su entrenamiento y puede funcionar mucho mejor en las lenguas cuyos corpus, recursos digitales y comunidades de desarrollo son más abundantes.
El modelo puede circular. La capacidad de apropiárselo no circula necesariamente con él.
BRICS reconoce parcialmente este problema en su propia declaración. El documento no se limita a pedir mayor acceso a la inteligencia artificial. También menciona desarrollo de capacidades, investigación, infraestructura digital y cooperación científica. En otro apartado introduce una preocupación especialmente relevante al advertir de los riesgos de apropiación y representación indebida de conocimientos, patrimonio y valores culturales insuficientemente representados en los conjuntos de datos y modelos de IA. [3]
La soberanía aparece así también como capacidad para intervenir en aquello que los sistemas conocen, representan y omiten.
Las diferencias internas de BRICS tampoco se agotan en las capacidades tecnológicas. China y Rusia participan desde sistemas autoritarios, mientras India combina una intensa competencia electoral con un retroceso de libertades e instituciones documentado durante los gobiernos de Narendra Modi. Brasil constituye dentro del bloque un contrapeso político más plural. [7][8]
No hace falta convertir esas diferencias en una clasificación moral de sus integrantes para reconocer su importancia. Condicionan qué puede significar una futura gobernanza compartida. Una infraestructura puede ser abierta o estar bajo control nacional sin ser necesariamente transparente, democrática ni estar sometida al mismo grado de rendición de cuentas.
India ocupa además una posición singular. Dispone de una enorme industria tecnológica, una infraestructura pública digital propia y políticas de autonomía productiva articuladas durante años alrededor de Aatmanirbhar Bharat. Participa en BRICS mientras mantiene relaciones tecnológicas y estratégicas estrechas con Estados Unidos, Europa, Japón y otros socios.
En Nueva Delhi, Modi defendió cadenas de suministro resistentes y rechazó el uso de tecnologías críticas como instrumentos de presión. India puede utilizar BRICS como instrumento de multipolaridad sin convertirlo en sustituto de sus demás alianzas. [4]
La reunión entre Modi y Xi del 12 de septiembre mostró esa combinación de cooperación y cautela. Ambos dirigentes reconocieron avances en la relación bilateral y defendieron una perspectiva estratégica de largo plazo, mientras Modi insistió en que la paz y la estabilidad en la frontera continúan siendo una base esencial para desarrollar la relación. [9]
Cooperación y competencia forman parte de la misma arquitectura.
Los límites materiales de la apertura
El código y los pesos cubren solo algunas capas.
Un ecosistema de inteligencia artificial necesita electricidad, centros de datos, chips, redes y personal cualificado. Necesita datos, lenguas digitalizadas, sistemas de evaluación e instituciones capaces de desplegar y supervisar los modelos. También requiere capacidad política para regularlos y suficiente autonomía técnica para sustituir componentes cuando cambian las condiciones económicas o geopolíticas.
La distinción entre acceso y capacidad de producción permite leer de otra manera las promesas de apertura.
Un país puede descargar libremente un modelo y continuar necesitando GPU, financiación, centros de datos o conocimiento proporcionados desde fuera para adaptarlo a sus necesidades. La descarga elimina una barrera. Las demás permanecen.
Kimi K3 condensa esa paradoja. Aunque su arquitectura activa alrededor de 104.000 millones de parámetros por token, Moonshot recomienda desplegarlo en configuraciones de 64 aceleradores o más. Los pesos pueden ser públicos mientras la capacidad material para ejecutarlos a escala continúa concentrada. [18]
También existe una dimensión regulatoria. Un Estado con infraestructura propia dispone de mayor margen para imponer condiciones sobre almacenamiento de datos, auditoría, transparencia, seguridad o impacto social. Cuando componentes esenciales dependen de proveedores extranjeros, determinadas decisiones regulatorias pueden adquirir un coste económico y tecnológico considerable.
La capacidad normativa tampoco flota por encima de la infraestructura. Depende parcialmente de ella.
Una tercera infraestructura
La conversación internacional sobre inteligencia artificial se organiza cada vez más alrededor de dos grandes centros de acumulación tecnológica.
Estados Unidos concentra buena parte de las empresas de frontera, la infraestructura global de nube y el diseño de los chips avanzados utilizados para entrenar y ejecutar grandes modelos. Allí conviven sistemas cerrados con un importante ecosistema de software y modelos abiertos.
China ha construido su propio entramado de empresas, investigación pública, centros de datos, fabricantes, modelos y política industrial. El lanzamiento de Kimi K3 por Moonshot AI —un modelo de 2,8 billones de parámetros distribuido con pesos abiertos— ofrece un ejemplo concreto de cómo esa estrategia puede proyectar capacidad tecnológica más allá del mercado doméstico. [16]
La distribución mediante pesos abiertos amplía considerablemente las posibilidades de ejecución local y modificación, aunque no convierte automáticamente toda la cadena de producción en abierta.
Estados Unidos y China tampoco forman sistemas herméticos. Sus cadenas de suministro, mercados, investigación e infraestructuras continúan entrelazados de muchas maneras. Constituyen, sin embargo, los dos grandes centros desde los que se acumula y proyecta actualmente capacidad tecnológica.
La propuesta presentada por Xi en Nueva Delhi intenta abrir otro espacio alrededor de BRICS y del Sur Global.
El contraste se hizo especialmente visible durante los mismos días de la cumbre. Mientras Xi defendía en Nueva Delhi mayor difusión de capacidades y cooperación en IA, Dario Amodei, director ejecutivo de Anthropic, pidió acompasar el desarrollo de los modelos de frontera por razones de seguridad. Sam Altman y Elon Musk respaldaron públicamente aspectos de ese llamamiento. [10] El contraste no enfrenta simplemente una China que acelera con un Silicon Valley que quiere frenar. Amodei también defiende mantener el liderazgo estadounidense y controles más estrictos sobre el acceso chino a tecnologías avanzadas, mientras Pekín insiste a su vez en la seguridad y el control humano de la IA. [17]
Lo que aparece es una disputa más compleja sobre qué capacidades deben difundirse, cuáles deben restringirse y quién puede participar en la elaboración de esas reglas.
El alcance de la propuesta BRICS dependerá de cómo se distribuyan las capacidades que sostienen ese espacio. De quién pueda entrenar y auditar los modelos, de dónde se encuentren los centros de datos y quién suministre los chips, de qué lenguas y conocimientos entren en los corpus, de quién participe en la elaboración de estándares y de qué países logren desarrollar capacidad tecnológica propia.
Hay además una medida menos visible de autonomía. Poder abandonar una infraestructura sin perder aquello que se ha construido sobre ella.
Soberanía después del acceso
Durante años, buena parte de las políticas de inclusión digital se construyeron alrededor del acceso. Conectar territorios, ampliar la disponibilidad de dispositivos o reducir el coste de determinados servicios ofrecían indicadores relativamente claros de progreso.
La inteligencia artificial introduce dependencias que atraviesan más capas.
El mismo modelo puede ocupar posiciones materiales radicalmente diferentes. Allí donde existen centros de datos, personal especializado, capacidad regulatoria, recursos lingüísticos y empresas capaces de modificarlo, el acceso puede convertirse en capacidad propia. En otro contexto, ese mismo sistema puede utilizarse sin controlar prácticamente ninguna de las capas que permiten sostenerlo.
La diferencia se vuelve visible cuando cambian las condiciones. Una empresa modifica una licencia, un proveedor restringe una tecnología, una sanción interrumpe una cadena de suministro, una regulación altera un servicio o una comunidad comprueba que el sistema representa de manera deficiente su lengua, sus instituciones o sus conocimientos.
La autonomía aparece entonces como una propiedad distribuida entre tecnología, instituciones, conocimientos y relaciones políticas.
Una soberanía tecnológica más exigente se mide por la capacidad de entrenar, modificar, auditar y alojar sistemas, de regularlos conforme a prioridades propias y, llegado el caso, de abandonar una infraestructura sin perder todo lo construido sobre ella.
BRICS tiene ahora la oportunidad de comprobar si una arquitectura abierta puede distribuir algo más que software. Compartir cómputo, conocimiento técnico, estándares, investigación y capacidad institucional entre países profundamente desiguales podría diversificar de manera efectiva la geografía mundial de la inteligencia artificial. Concentrar esas capas en unos pocos integrantes ampliaría el acceso sin alterar en la misma medida la distribución del poder tecnológico.
La propuesta china sitúa al Sur Global ante un campo de posibilidades difícil de reducir a una elección entre dependencia y autonomía. Las infraestructuras se construyen mediante grados de dependencia, negociación, capacidad propia y posibilidad de salida. También incorporan decisiones sobre quién puede intervenir en ellas y bajo qué controles.
Abierto no significa compartido. Compartido tampoco significa necesariamente soberano. La diferencia reside en quién dispone de capacidad para producir la infraestructura, intervenir sobre ella, someterla a control y conservar margen para abandonarla.
Referencias
[1] Ministry of Foreign Affairs of the People’s Republic of China. (2026, 12 de septiembre). Jointly Shouldering the Responsibility of the Times and Striving to Be a Pioneering Force.
https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/xw/zyxw/202609/t20260913_12021267.html
[2] Reuters. (2026, 13 de septiembre). Xi pushes ‘Greater BRICS’ economic ties to give bloc larger global role.
https://www.reuters.com/business/aerospace-defense/xi-pushes-greater-brics-economic-ties-give-bloc-larger-global-role-2026-09-13/
[3] BRICS / Government of India. (2026, 12 de septiembre). New Delhi Declaration: Building for Resilience, Innovation, Cooperation and Sustainability.
https://www.pmindia.gov.in/en/news_updates/brics-new-delhi-declaration-building-for-resilience-innovation-cooperation-and-sustainability-september-12-2026/
[4] The Indian Express. (2026, 13 de septiembre). PM Modi flags ‘weaponisation’ of tech; Xi announces open-source AI for BRICS.
https://indianexpress.com/article/india/pm-modi-brics-speech-critical-minerals-weaponisation-supply-chain-startups-10876019/
[5] Star, S. L., & Ruhleder, K. (1996). Steps Toward an Ecology of Infrastructure: Design and Access for Large Information Spaces. Information Systems Research, 7(1), 111–134.
https://doi.org/10.1287/isre.7.1.111
[6] Open Source Initiative. (2024). The Open Source AI Definition — 1.0.
https://opensource.org/ai/open-source-ai-definition
[7] Freedom House. (2026). India: Freedom in the World 2026.
https://freedomhouse.org/country/india/freedom-world/2026
[8] V-Dem Institute. (2026). Democracy Report 2026.
https://www.v-dem.net/publications/democracy-reports/
[9] Press Information Bureau, Government of India. (2026, 12 de septiembre). Prime Minister’s bilateral meeting with Chinese President Xi Jinping.
https://www.pib.gov.in/PressReleasePage.aspx?PRID=2309538
[10] Reuters. (2026, 12 de septiembre). Anthropic CEO urges AI companies to slow model development amid fears over misuse.
https://www.reuters.com/business/anthropic-ceo-urges-ai-companies-slow-model-development-2026-09-12/
[11] Press Information Bureau, Government of India. (2026, 10 de septiembre). BRICS: Evolution, Cooperation and India’s Leadership.
https://www.pib.gov.in/PressReleasePage.aspx?PRID=2308611
[12] Reuters. (2026, 12 de septiembre). The evolution of BRICS and its challenges today.
https://www.reuters.com/business/finance/evolution-brics-its-challenges-today-2026-09-12/
[13] Saudi Gazette / Saudi Press Agency. (2026, 12 de septiembre). Saudi foreign minister arrives in New Delhi for BRICS Summit.
https://saudigazette.com.sa/article/664515/saudi-arabia/saudi-foreign-minister-arrives-in-new-delhi-for-2026-brics-summit
[14] Reuters. (2026, 16 de julio). Twenty-nine countries sign agreement to establish global AI cooperation body.
https://www.reuters.com/world/china/twenty-nine-countries-sign-agreement-establish-global-ai-cooperation-body-2026-07-16/
[15] The Indian Express. (2026, 20 de julio). In China’s creation of new global AI body, a push for lead role in governance.
https://indianexpress.com/article/explained/explained-sci-tech/in-chinas-creation-of-new-global-ai-body-a-push-for-lead-role-in-governance-10794294/
[16] Reuters. (2026, 17 de julio). China’s Moonshot unveils world’s largest open AI model, closing in on US rivals.
https://www.reuters.com/world/china/chinas-moonshot-unveils-worlds-largest-open-ai-model-closing-us-rivals-2026-07-17/
[17] Reuters. (2026, 14 de septiembre). How China is preparing for the risk of AI escaping human control.
https://www.reuters.com/legal/litigation/how-china-is-preparing-risk-ai-escaping-human-control-2026-09-14/
[18] Moonshot AI. (2026, julio). Kimi K3: Open Frontier Intelligence.
https://www.kimi.com/en/blog/kimi-k3