En 2017, organismos argentinos exploraron herramientas de Palantir alrededor de los archivos de la causa AMIA. En 2022, la empresa registró su marca en Argentina. Tres años después, Gabriel Delgado Ayau, cofundador de Próspera, mantuvo una reunión de casi dos horas en la Casa Rosada. En 2026, Thiel Macro declaró una posición de casi 76 millones de dólares en Vista Energy y el Gobierno anunció un Gemelo Digital Social que, según reconocería meses después, ni siquiera estaba en fase de diseño.
Mirados por separado, son episodios distintos y no prueban una estrategia común. Juntos permiten observar las condiciones jurídicas, políticas, energéticas y epistémicas que preceden a una gran infraestructura tecnológica.
El 28 de agosto, durante más de cinco horas, la Cámara de Diputados reunió a más de treinta personas procedentes de la informática, el derecho, el periodismo, la investigación, el ambientalismo y organizaciones sociales para discutir la presencia de Peter Thiel y Palantir en Argentina.1 Las autoridades gubernamentales invitadas y el propio Thiel no participaron. El diputado Juan Marino señaló que pedidos anteriores de información tampoco habían obtenido respuesta. El expediente 1758-D-2026, presentado el 23 de abril, pregunta formalmente al Poder Ejecutivo por distintas cuestiones relacionadas con la visita de Thiel.2
Un día antes de la audiencia, Revista Anfibia había publicado una investigación de Juan Luis González y Giselle Leclercq, realizada con apoyo de Reporteros Sin Fronteras. La pieza reconstruye una cronología que comienza bastante antes de 2026.3
2017. Antes de la IA estaba el archivo
Durante el gobierno de Mauricio Macri hubo gestiones y contactos con Palantir alrededor de la digitalización y el análisis de documentación de la causa AMIA. Las fuentes no coinciden sobre el itinerario exacto. Una nota de Perfil publicada aquel año sostuvo que el 13 de abril un directivo de Palantir viajó a Argentina y realizó una demostración ante la UFI-AMIA en el Ministerio de Modernización. Mario Cimadevilla, entonces al frente de la UEI-AMIA, confirmó posteriormente a Anfibia que existieron gestiones con Palantir, pero situó una reunión y demostración en Londres, entre el 7 y el 12 de enero de 2017, con representantes de Modernización, Justicia y un integrante de su equipo.3
Las versiones difieren en fecha, lugar y participantes, pero comparten un núcleo relevante. Organismos argentinos exploraron herramientas de Palantir en relación con un archivo estatal extraordinariamente sensible. La investigación recupera además documentación del conflicto judicial sobre su custodia. La Sala I de la Cámara Criminal y Correccional Federal estableció que la UFI-AMIA debía conservar el control exclusivo del relevamiento, manejo y custodia de la documentación.3
Un archivo no es simplemente una colección de datos. Custodiarlo implica decidir quién puede acceder, qué relaciones pueden trazarse entre documentos, qué categorías permiten buscarlo, quién interpreta sus silencios y quién puede convertir una asociación documental en evidencia. La disputa de 2017 fue también una disputa por la custodia de una memoria estatal.
2022. La infraestructura también es jurídica
El siguiente rastro aparece cinco años después. El 6 de junio de 2022, durante la presidencia de Alberto Fernández, Palantir Technologies registró su marca ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial argentino, a través del estudio Berton Moreno IP LAW.3 La descripción recuperada por Anfibia incluía software de inteligencia artificial, análisis geoespacial, cartografía, localización y procesamiento de datos aplicado, entre otros ámbitos, a la seguridad nacional. Los servicios se dirigían a clientes gubernamentales, empresariales e institucionales, no al mercado de consumo.3
Un registro de marca no demuestra la existencia de un contrato con el Estado, como tampoco los contactos de 2017 prueban una continuidad operativa hasta 2026. Sí muestran que el interés comercial de Palantir por Argentina es anterior al actual Gobierno. Las grandes infraestructuras suelen comenzar antes de que aparezca una máquina. Requieren representación jurídica, contactos institucionales, demostraciones, compatibilidades regulatorias y conocimiento acumulado sobre un territorio.
2025. Próspera entra en la conversación
El 7 de julio de 2025, Gabriel Delgado Ayau, cofundador y miembro del directorio de Próspera, entró en la Casa Rosada y mantuvo una reunión de casi dos horas con Demian Reidel, entonces jefe de asesores del Presidente.3
Próspera importa aquí como precedente político y jurídico, no como prueba de que exista un proyecto equivalente para Argentina. No hay evidencia pública que permita afirmarlo. El proyecto hondureño se desarrolló bajo el régimen de Zonas de Empleo y Desarrollo Económico, que habilitó espacios con reglas fiscales, mercantiles y jurisdiccionales diferenciadas. Tras la derogación de ese marco, Próspera y el Estado hondureño entraron en una disputa jurídica internacional.3
La tecnología necesita algo más que capacidad de cómputo. Necesita saber bajo qué leyes funcionará, qué impuestos pagará, qué derechos conservarán las personas afectadas y qué ocurrirá si un futuro gobierno cambia las condiciones acordadas. En Argentina, esa cuestión dialoga con los regímenes creados para ofrecer estabilidad a grandes inversiones. La coincidencia entre incentivos regulatorios y necesidades infraestructurales no prueba una coordinación entre actores concretos, pero ayuda a ver que la jurisdicción también forma parte de la infraestructura.
2026. Energía, territorio y cartera
El 14 de agosto, Thiel Macro LLC presentó ante la Securities and Exchange Commission estadounidense su Formulario 13F correspondiente al trimestre cerrado el 30 de junio de 2026. Declaró 1.189.792 ADS de Vista Energy, valoradas en 75.908.730 dólares.4 La tabla contiene ocho posiciones por un valor total de 418.666.506 dólares. Vista era la segunda posición de mayor valor después de Amazon, la única compañía no estadounidense y representaba aproximadamente el 18,13 % de esa cartera declarada.4
Se trata de una posición financiera en una empresa cotizada. El formulario no implica control operativo sobre Vista ni permite deducir la finalidad de la inversión. Anfibia documenta además que Thiel mantuvo en Buenos Aires un encuentro de más de una hora con Miguel Galuccio, fundador y CEO de Vista. No se conoce el contenido de aquella conversación ni si la inversión fue anterior o posterior al encuentro.3
La composición de la cartera ofrece, sin embargo, otra pista para pensar la materialidad de la IA. Junto a Vista aparecen Amazon, Vistra, American Electric Power, CMS Energy, DTE Energy, FirstEnergy y X-Energy.4 Software, energía, centros de datos, agua y territorio, descritos habitualmente como sectores separados, empiezan a encontrarse dentro de una misma economía de infraestructura.
AIthropology ya había seguido esa materialidad en La nube tiene geografía. La nube necesita suelo, electricidad, agua, minerales, cables, refrigeración y marcos regulatorios. También necesita relaciones capaces de mantener todo eso conectado.
El gemelo anunciado
En la audiencia parlamentaria, la abogada especializada en derecho y tecnología Micaela Mantegna describió la IA como un «intermediario epistémico». «Quien controla esas tecnologías, controla cómo vemos el mundo», señaló.1 El punto no es solo quién acumula información, sino qué representación del mundo se vuelve operativa cuando determinados sistemas median entre los datos y las decisiones.
El Gemelo Digital Social anunciado por el Gobierno convierte esa cuestión en un caso concreto. Todavía no existe evidencia pública de que Palantir sea su proveedor. En mayo, la Cámara de Diputados registró un pedido de informes sobre reuniones y posibles acuerdos con Palantir Technologies y Peter Thiel vinculados con datos personales, inteligencia estatal y sistemas tecnológicos del Estado, expediente 2340-D-2026.5 Al día siguiente se presentó el expediente 2374-D-2026, centrado específicamente en el sistema denominado «Gemelo Digital Social».6
En julio apareció una contradicción decisiva. Ante dos pedidos de acceso a la información pública realizados por Chequeado, el Ministerio de Capital Humano respondió que el Gemelo Digital Social no estaba en curso ni en etapa de diseño. Tampoco respondió las preguntas sobre presupuesto, eventuales contrataciones privadas —incluida Palantir— ni las bases de datos que podría utilizar.7
Un anuncio sin un proyecto técnico en desarrollo no es necesariamente un vacío político. Puede instalar un horizonte de lo imaginable antes de que existan la arquitectura, las reglas y las responsabilidades necesarias para materializarlo.
Imaginar un «gemelo» de una sociedad supone producir primero una sociedad simulable. Personas, hogares, territorios, desplazamientos, enfermedades, ingresos, vínculos, comportamientos y riesgos tendrían que convertirse en variables. Alguien tendría que decidir qué cuenta como familia, amenaza, necesidad o anomalía, qué fuentes son legítimas y qué partes de la realidad quedan fuera del sistema.
El gemelo nunca sería el territorio. Sería una teoría operativa del territorio. Si una representación semejante llegara a participar en decisiones públicas, clasificar dejaría de ser únicamente describir. También podría convertirse en gobernar.
Infraestructura privada, capacidad pública
En su presentación ante Diputados, el Centro de Estudios Legales y Sociales planteó otra dimensión del problema. Cuando una plataforma privada integra datos, produce inteligencia y orienta decisiones, puede convertirse en parte de la propia infraestructura de gobierno.8
En ese escenario importa dónde quedan los datos y quién puede acceder a ellos, pero también qué saber técnico permanece dentro del Estado. Si capacidades centrales de integración, clasificación y análisis se externalizan durante suficiente tiempo, cambiar de proveedor puede dejar de ser una simple decisión contractual. La administración puede perder conocimiento interno y capacidad para reconstruir por sí misma los procesos que ha delegado.
La soberanía digital no consiste únicamente en mantener los datos dentro de una frontera. También exige conservar la capacidad pública de comprenderlos, discutir las categorías que los ordenan y modificar las infraestructuras que permiten actuar sobre ellos.
La investigación de Anfibia no descubre una explicación única de la presencia de Thiel en Argentina. Encuentra fragmentos. No hace falta convertirlos en una conspiración para reconocer una cuestión infraestructural. Una infraestructura no es solamente una central eléctrica o un centro de datos. También está hecha de contratos, representación legal, leyes, categorías, relaciones, expectativas, inversiones, silencios y capacidad institucional.
Antes del modelo están los datos. Antes del centro de datos están la energía y el suelo. Antes del gemelo digital está la decisión sobre qué mundo será representado. Y antes de todo eso está la red que hace posible conectarlo.
Referencias
Referencia periodística complementaria
Varsavsky, Julián. «¿A qué viene Peter Thiel a la Argentina?». Página/12, 29 de agosto de 2026. https://www.pagina12.com.ar/2026/08/29/a-que-viene-peter-thiel-a-la-argentina/
Continuidad editorial en AIthropology
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La nube tiene geografía https://aithropologylab.org/ensayos/la-nube-tiene-geografia/
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La plataforma y la categoría https://aithropologylab.org/notas/la-plataforma-y-la-categoria/
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The company that acts alone does not exist https://aithropologylab.org/en/notes/the-company-that-acts-alone-does-not-exist/
Footnotes
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Canal Abierto. «¿A qué viene Peter Thiel a la Argentina?», 28 de agosto de 2026. https://canalabierto.com.ar/2026/08/28/a-que-viene-peter-thiel-a-la-argentina/ ↩ ↩2
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Cámara de Diputados de la Nación Argentina. Expediente 1758-D-2026, «Pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre diversas cuestiones relacionadas con la visita a la República Argentina del empresario Peter Andreas Thiel», 23 de abril de 2026. https://www.diputados.gov.ar/diputados/jmarino/proyecto.html?exp=1758-D-2026 ↩
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González, Juan Luis y Giselle Leclercq. «Hackear a Peter Thiel». Revista Anfibia, 27 de agosto de 2026. Investigación realizada con apoyo de Reporteros Sin Fronteras. https://www.revistaanfibia.com/hackear-a-peter-thiel/ ↩ ↩2 ↩3 ↩4 ↩5 ↩6 ↩7 ↩8
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U.S. Securities and Exchange Commission. Thiel Macro LLC, Form 13F-HR, período de reporte 30 de junio de 2026, presentado el 14 de agosto de 2026. https://www.sec.gov/Archives/edgar/data/1562087/000131586326000593/0001315863-26-000593-index.htm Tabla de posiciones: https://www.sec.gov/Archives/edgar/data/1562087/000131586326000593/xslForm13F_X02/thiel2q2026.inftbl.xml ↩ ↩2 ↩3
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Cámara de Diputados de la Nación Argentina. Expediente 2340-D-2026, «Pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre diversas cuestiones relacionadas con las reuniones y posibles acuerdos con Palantir Technologies Inc. y Peter Thiel, vinculados al uso de datos personales, inteligencia estatal y sistemas tecnológicos del Estado argentino», 21 de mayo de 2026. https://www.hcdn.gob.ar/comisiones/permanentes/caconstitucionales/proyecto.html?exp=2340-D-2026 ↩
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Cámara de Diputados de la Nación Argentina. Expediente 2374-D-2026, «Pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre diversas cuestiones relacionadas con el sistema denominado “Gemelo Digital Social”, anunciado oficialmente como herramienta de inteligencia artificial aplicada a políticas sociales», 22 de mayo de 2026. https://www.hcdn.gob.ar/comisiones/permanentes/caconstitucionales/proyecto.html?exp=2374-D-2026 ↩
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Marina, Rosario y Mariana Leiva. «Gemelo Digital: pese al anuncio oficial, el Gobierno admitió que el proyecto “no está en curso ni en etapa de diseño”». Chequeado, 13 de julio de 2026. https://chequeado.com/el-explicador/gemelo-digital-social-pese-al-anuncio-oficial-el-gobierno-admitio-que-el-proyecto-no-esta-en-curso-ni-en-etapa-de-diseno/ ↩
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Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). «¿A qué viene Peter Thiel a la Argentina?». Presentación en la audiencia informativa de la Cámara de Diputados, 28 de agosto de 2026. https://www.cels.org.ar/web/2026/08/a-que-viene-peter-thiel-a-la-argentina/ ↩