La inteligencia artificial transforma las formas de producir, compartir y validar conocimientos, y sus efectos dependen de las condiciones sociales, culturales y educativas en que se utiliza. Tres iniciativas recientes, en Oriente Medio y el norte de África, en la investigación antropológica y en la universidad española, permiten examinar esa relación desde ángulos complementarios.
MIL4Peace y la alfabetización mediática para la paz en el mundo árabe
El 28 de octubre, DW Akademie, el centro de desarrollo de medios de la emisora internacional alemana Deutsche Welle, presentó en un encuentro regional en línea MIL4Peace, una plataforma digital de aprendizaje en árabe con recursos gratuitos sobre alfabetización mediática e informacional, pensamiento crítico, desinformación, discursos de odio, inteligencia artificial y construcción de paz. Se dirige a docentes, profesionales de la comunicación, organizaciones de la sociedad civil y liderazgos juveniles de Oriente Medio y el norte de África.
La presentación figura entre las actividades de la Semana Mundial de Alfabetización Mediática e Informacional que la UNESCO celebra del 24 al 31 de octubre bajo el lema We All Play a Part. La plataforma se desarrolla en el marco del proyecto MIL4Peace, financiado por la Unión Europea, que refuerza la capacidad de la sociedad civil de Líbano, Libia y Túnez, con especial atención a las organizaciones lideradas por jóvenes, para implicar a la juventud en la prevención de conflictos y la construcción de paz.
En contextos atravesados por conflictos, desigualdades y tensiones políticas, la circulación de información condiciona la confianza entre comunidades, las posibilidades de participación pública y la capacidad de reconocer narrativas que alimentan la hostilidad. La verificación de contenidos es solo una parte del problema.
Elaborar los recursos en árabe es además una decisión cultural de peso. Una alfabetización mediática inclusiva tiene que partir de las lenguas, experiencias y prácticas comunicativas de las personas a las que se dirige.
Desde la antropología, MIL4Peace invita a preguntarse cómo se construye la confianza informativa en cada contexto social y, tratándose de una iniciativa impulsada desde Europa, qué capacidad tienen las comunidades y organizaciones locales para dar forma a sus propias herramientas educativas.
Fuentes. UNESCO, Global MIL Week 2026 – Celebrations around the World, EU Medbridge, proyecto MIL4Peace y plataforma MIL4Peace
Antropología digital, computacional y de la IA según Matt Artz
El 19 de octubre, Practicing Anthropology, revista de la Society for Applied Anthropology, publicó en línea «From Digital to Computational to AI Anthropology», un artículo de Matt Artz, antropólogo de Azimuth Labs, que distingue la antropología de la IA de sus dos vecinas más próximas.
Artz define cada campo por la relación que establece entre quien investiga y la máquina. La antropología digital trata la tecnología digital como objeto de estudio, herramienta de trabajo de campo y medio de la vida contemporánea. La antropología computacional la convierte en instrumento para llegar a materiales culturales a una escala que el trabajo de campo ordinario no alcanza. La antropología de la IA, según el autor, toma el sistema como interlocutor, un colaborador al que se orienta en lenguaje natural y en tiempo real, de modo que la persona investigadora y el sistema se transforman mutuamente a lo largo del intercambio.
Para sostener esa distinción, Artz recurre a la «danza de la agencia» (dance of agency) de Andrew Pickering, al becoming-with de Donna Haraway y a la retroalimentación cibernética. Lo que separa a los tres campos sería un cambio de relación, el paso de actuar sobre la tecnología a actuar con ella. Los tres se solapan, y la antropología de la IA los integraría en una sola práctica organizada en torno a una antropología de, por y para la IA.
El planteamiento es sugerente y abre problemas que merecen discusión crítica. ¿En qué sentido puede considerarse interlocutor a un sistema de inteligencia artificial? ¿Qué diferencia hay entre interacción lingüística, colaboración metodológica y relación etnográfica? ¿Qué lugar ocupan la experiencia vivida, la responsabilidad y las relaciones sociales en una investigación mediada por modelos generativos?
Artz sitúa la transformación en la relación recursiva entre quien investiga y el sistema, sin hacerla depender de la inteligencia o la interioridad de la máquina. Su propuesta deja abierta una cuestión fundamental: hasta qué punto esa interacción puede equipararse a una relación etnográfica, atravesada por experiencias vividas, responsabilidades y condiciones sociales específicas. Esa pregunta abierta es también lo que hace productiva la propuesta, porque obliga a examinar esas diferencias y a preguntarse si los sistemas generativos transforman los fundamentos epistemológicos de la disciplina o amplían métodos que ya existían.
Para AIthropology Lab el debate tiene una importancia particular. La antropología de la IA necesita estudiar las tecnologías y sus consecuencias sociales, y también las condiciones en que estas herramientas intervienen en nuestras propias prácticas de producción de conocimiento.
Fuentes. Artz, M. (2026). From Digital to Computational to AI Anthropology. Practicing Anthropology y texto completo en la web del autor
Sesgos, ética e IA generativa en un congreso de la UNED
La UNED clausura hoy en Madrid el I Congreso Internacional de la Red ICE/UA-6194, Pensamiento crítico y ética. Inteligencia artificial generativa en el aprendizaje lingüístico del siglo XXI. Humanismo y educación vs. tecnología, que comenzó el 28 de octubre. La dirección es compartida entre la UNED, la Universidad de Alicante y la University of the West Indies, y el programa reúne trabajos sobre enseñanza de lenguas, literatura, patrimonio cultural, traducción, escritura académica y humanidades digitales.
El programa del jueves incluyó la plenaria de Rocío Ortuño Casanova, directora del Laboratorio de Innovación en Humanidades Digitales de la UNED (LINHD), dedicada a la generación aumentada por recuperación (Retrieval-Augmented Generation, RAG) como modelo humanista para una inteligencia artificial educativa responsable. Por la tarde, el programa recogía la sesión «Hablemos de sesgos», sobre inteligencia artificial y ética, con la participación de Ortuño, Tomás Domingo Moratalla, Alba García Seco de Herrera y Alejandro Benito Santos, estos tres últimos del grupo INHDIE.
El congreso incorpora también perspectivas que descentran el debate. El programa del viernes recoge la ponencia de Macarena Ortiz (University of Sydney) y Adriana Díaz sobre colonialidad algorítmica y enseñanza de lenguas, con orientaciones decoloniales ante la mediación de la IA, y el del jueves, la de Ugo Blanco, del PNUD en Trinidad y Tobago, sobre gobernanza y ética de la IA desde los pequeños Estados insulares en desarrollo del Caribe.
El programa sitúa en el centro la evaluación crítica de los sistemas que intervienen en la selección, organización e interpretación de la información. Las herramientas de IA arrastran los sesgos de sus datos de entrenamiento, y sus respuestas pueden ser incorrectas, incompletas o poco representativas de la diversidad cultural.
Desde las humanidades importa examinar qué fuentes se utilizan, qué voces quedan excluidas y cómo se reparte la responsabilidad cuando una interpretación incorpora contenidos generados por modelos. Los sistemas RAG recuperan información de fuentes documentales antes de elaborar una respuesta, y aun así los problemas de selección, autoridad y contextualización del conocimiento siguen abiertos.
Desde esa perspectiva, integrar la IA en la universidad requiere transparencia metodológica, contraste de fuentes y responsabilidad humana sobre los resultados de la investigación.
Fuentes. LINHD (UNED), El LINHD participa en un congreso internacional sobre pensamiento crítico e inteligencia artificial generativa y programa definitivo del congreso
Alfabetización, método y responsabilidad
Las tres iniciativas abordan desde ángulos distintos la relación entre conocimiento e inteligencia artificial. MIL4Peace la sitúa en comunidades que buscan fortalecer su participación y su convivencia. Artz revisa los métodos de la antropología ante la interacción con sistemas generativos. El congreso de la UNED incorpora criterios éticos y epistemológicos a la práctica educativa y científica.
En conjunto muestran que la alfabetización crítica, la reflexión metodológica y la responsabilidad institucional se complementan. Para la antropología, estas transformaciones abren posibilidades de investigación y exigen reconocer los contextos culturales en que se produce el conocimiento, las relaciones de poder que atraviesan las tecnologías y los límites de sus capacidades interpretativas.
Pensar con inteligencia artificial exige también comprender las condiciones sociales, culturales y políticas que hacen posible esa interacción.